domingo, 14 de diciembre de 2008

Buenos consejos

Para vivir con calidad interna


1) TRABAJE con perseverancia y logrará alcanzar lo anhelado.
2) APRENDA a DECIR NO, sin sentirse culpable, o creer que lastima a alguien. Querer agradar a todos es un desgaste enorme.
3) PLANEE su día, pero deje siempre un buen espacio para cualquier imprevisto, consciente de que no todo depende de usted.
4) CONCENTRESE en apenas una tarea a la vez. Por más ágil que sean sus cuadros mentales, usted se cansa.
5) OLVIDESE de una vez por todas que usted es indispensable en el trabajo, casa, o grupo habitual. Por más que eso le desagrade, todo camina sin s u actuación, a no ser usted mismo
6) DEJE de sentirse responsable por el placer de los otros. Usted no es la fuente de los deseos, ni el eterno maestro de ceremonia
7) PIDA AYUDA siempre que sea necesario, teniendo el buen sentido de pedírsela a las personas correctas.
8) SEPARE problemas reales de los imaginarios y elimínelos, porque son pérdida de tiempo y ocupan un espacio mental precioso para cosas más importantes.
9) INTENTE descubrir el placer de cosas cotidianas como dormir, comer y pasear, sin creer que es lo máximo que puede conseguir en la vida.
10) EVITE envolverse en ansiedades y tensiones ajenas, en lo que se refiere a ansiedad y tensión. Espere un poco y después retorne al diálogo y a la acción.
11) SU FAMILIA NO es usted, esta junto a usted, compone su mundo pero no es su propia identidad.
12) COMPRENDA que principios y convicciones inflexibles pueden ser un gran peso que evite el movimiento y la búsqueda.
13) ES NECESARIO tener siempre alguien a quien le pueda confiar y hablar abiertamente.
14) CONOZCA la hora acertada de salir de una cena, levantarse del palco y dejar una reunión. Nunca pierda el sentido de la importancia sutil de salir a la hora correcta.
15) NO QUIERA saber si hablaron mal de usted, ni se atormente con esa basura mental. Escuche lo que hablaron bien de usted, con reserva analítica, sin creérselo todo.
16) COMPETIR en momentos de diversión, trabajo y vida entre pareja, es ideal para quien quiere quedar cansado o perder la mejor parte.
17) La RIGIDEZ es buena en las piedras, no en los seres humanos.
18) DESCANSE equilibradamente luego de sus tareas cotidianas.
19) TENGA PRESENTE SIEMPRE sus tres grandes e invaluables amigas: Intuición, Inocencia y Fe.
20) ENTIENDA de una vez por todas, definitivamente y en conclusión que Usted ES LO QUE USTED HAGA de USTED MISMO
Tomado de: El Instituto Francés de Ansiedad y Estrés


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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viernes, 12 de diciembre de 2008

MUERE LENTAMENTE

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "ies" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

Muere lentamente quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no pregunta de un asunto que desconoce o no responde cuando le indagan sobre algo que sabe.

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.
Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

Depende de cómo la vivamos.

Pablo Neruda


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo

martes, 9 de diciembre de 2008

Curación

El Universo y todo lo que hay en él, incluidos los seres humanos. Cuando una persona se da cuenta de esto y se esfuerza por crear una vida llena de amor, es feliz, y a su vez hace que la calidad de vida que experimenta sea plena y esté llena de significado.
Cualquier situación, por grave que sea, contemplada a través de los ojos del amor, se resuelve o acepta más fácilmente que cuando se prescinde de esta energía. De hecho, sólo hace falta seguir un principio para vivir la vida en su plenitud máxima: vivir conscientemente en un estado de amor y emplear la felicidad como piedra angular sobre la que construir nuestras experiencias vitales.
Ahora entiendo que para ayudar a otro ser humano, en el proceso de curación, es preciso albergar un amor y compasión incondicionales hacia todas la criaturas vivientes.
Es necesario comprender y aceptar el conjunto de circunstancias que han llevado a esa persona a la situación difícil por la que está atravesando en ese momento.
El comportamiento humano es, de hecho muy simple.
Las personas actúan por amor o por temor.
Cuando lo hacen movidas por el amor están receptivas y aceptan un flujo constante de energía universal, que pertenece a todo el mundo por derecho natural. Su estado es expansivo y son felices.
Sin embargo, cuando lo hacen movidas por el miedo,
se interrumpe el flujo universal de energía o bien queda bloqueado en diversos puntos de su cuerpo y entonces es cuando se experimenta la aparición de la enfermedad. El miedo puede tomar muchos derroteros. Esta emoción es la que nos impide escuchar a nuestro yo interior, y nos lleva a crearnos todo tipo de problemas.
Cuando una persona actúa movida por el miedo, puedes estar seguro de que hay cierto estado de desequilibrio presente en su vida. Eso hace que cada célula de su cuerpo pida a gritos la corrección de ese desequilibrio y de no corregirse, aparezcan síntomas físicos, que finalmente manifestarán la enfermedad.
Gracias al don del libre albedrío, estamos en disposición de cambiar lo que pensamos y sentimos, y de este modo incorporar un equilibrio entre cuerpo y espíritu.
El vehículo para lograr este equilibrio es la mente, que tiene la capacidad de hacer de intermediario entre cuerpo y espíritu.
Se nos ha concedido la capacidad de razonar, pensar y crear.
La capacidad para crear es un instrumento muy importante ya que permite visualizar algo que no existe, y esta nueva visión puede incorporarse a la existencia si ejercitamos el libre albedrío y decidimos manifestar esta nueva forma de pensamiento.
Cuando hacemos un hueco en nuestro horario para realizar una meditación tranquila, abrimos la puerta al conocimiento infinito que está siempre presente en el cosmos y que se nos concederá en instantes fugaces de clarividencia. Estos momentos repentinos de revelación se pueden denominar presentimientos o intuición.
Si aprendemos a confiar en nuestra intuición, incorporamos a nuestras vidas cotidianas este tipo de conocimiento, y tomamos la decisión de emplearlo con inteligencia, podemos crear un equilibrio interior básico para disfrutar de una salud perfecta.
Cuando hayamos alcanzado un estado de alegría interior que podamos mantener con nosotros a lo largo de todo el día, incluso en momentos de adversidad, podremos estar relativamente seguros de que avanzaremos en la dirección correcta
para disfrutar de una buena salud.
Aunque muchas veces la gente consigue aliviar sus dolencias con tratamiento médicos convencionales, a los pocos meses o años vuelve a aparecer. ¿Por qué? Pues porque los modelos de pensamiento que crearon la enfermedad, no han sido tratados.
No basta con ocuparse solamente de los síntomas de una enfermedad. Hay que encontrar y eliminar la raíz del problema o ésta volverá a aparecer o se manifestará de alguna otra forma.
Es aquí donde la meditación resulta de gran utilidad.
Si una persona puede ahondar en su naturaleza espiritual lo suficiente como para entender qué provocó la enfermedad en un principio y luego tener el valor necesario para librarse de los patrones de pensamiento que la llevaron a ello, habrá emprendido el camino hacia una forma de vida más dichosa, libre de enfermedad.
Toda curación se origina en el interior.
De todas las leyes universales relacionadas con la curación,
la más básica y, no obstante, la más difícil de entender es la de que ninguna persona cura a otra persona.
No obstante, en contraste con esta verdad, si estamos en armonía con nosotros mismos, podemos comunicar esa armonía a otros y eso puede ayudar a facilitar la curación. No podemos dar lo que no tenemos, pero debemos estar dispuestos a dar lo que tenemos, ya que ayudando a los demás es como nos curamos a nosotros mismos.
Me atrevería a decir que no puede producirse ninguna curación a menos que haya una respuesta de la conciencia del cuerpo a cualquier influencia externa a la que se exponga a la persona.
A menos que la fuerza vital interior del cuerpo responda a la influencia exterior, no habrá curación.
Gene Egidio


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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domingo, 7 de diciembre de 2008

Pasando de largo

Pasando de largo
El problema que todos parece que tenemos, es que el tiempo nos pase de largo junto con las oportunidades. Antes de que tengamos la oportunidad de abrazarla por un tiempo, se ha ido.

Cuando vemos algo que nos gusta o queremos, esperamos que nos venga pero nunca lo hace y entonces nos lamentamos porque nunca sabremos lo que hubiésemos podido tener. Pensamos que nos viene pero en realidad se aleja flotando. El tiempo que pensamos que lo tenemos, en realidad no lo tenemos.

No podemos esperar que las cosas pasen tan sólo porque las queremos.

Si queremos algo, vayamos y obtengámoslo. No temamos arriesgarnos porque si no lo hacemos, no vamos a obtener lo que queríamos de todas maneras.

Si lo intentamos, triunfaremos o fracasaremos. Si no lo intentamos, fracasaremos de todas maneras. Cuando lo intentamos, descubrimos si valía la pena y hay mayores probabilidades de obtenerlo más rápido.

Si finalmente lo logramos y obtenemos lo que queremos, no abuse de ello porque no estará allí para siempre y cuando se vaya, tan sólo nos quedarán memorias las cuales atesorar e historias que contar.
No espere mucho y extienda la mano, porque muy cerca de ti está la oportunidad.

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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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sábado, 6 de diciembre de 2008

Un bonito texto para compartir

DETALLES QUE ABRILLANTAN EL ESPEJO
..Cómo volverte lo mejor que puedes ser

..El poeta sufí Rumi escribió:
.."Tus críticas abrillantan mi espejo"

..Si comprendes quien eres y te respetas,
las críticas no te supondrán ningún problema,
sino que te brindarán la oportunidad
de volverte una persona mejor.
Cuando te sientes imperfecto o inseguro,
la crítica es como una amenaza y crees que debes defenderte. Cuando te sientes seguro,
no perfecto sino seguro, puedes escuchar las críticas y tener en cuenta su valor.
Puedes decir, "lo siento", y "gracias por abrillantar mi espejo".
Y cuando sea conveniente podrás aprender de las críticas y mejorar tu conducta. Digo cuando sea apropiado porque hay personas a las que les encanta encontrar defectos en otros. Ése es su problema...

   ..Recuerda que todos somos lienzos en blanco.
Si presentas un lienzo en blanco como tu obra de arte, no te pondrán buena nota. Pero la creación empieza cuando comienzas a trabajar,
sobre todo si consideras el lienzo en blanco una oportunidad de expresar tu talento
y no una posibilidad de fracasar.
Y recuerda que el lienzo no se termina
mientras dura la vida.

   Cuando nos encontramos fluyendo en la dirección incorrecta, es más fácil pensar en quién tiene la culpa, que cambiar de dirección.
Piensa en ello.
Imagina que tomas un tren y tan pronto como sale de la estación, te das cuenta de que va en dirección equivocada.
¿Te enfadas y echas la culpa al tren o reconoces tu error, te bajas en la primera estación
y cambias de andén para tomar el correcto?

   Culpar a los demás de nuestra pérdida de rumbo, es tentador. Recibimos mucha información sobre la vida, pero poca educación de la vida por parte de nuestros padres, maestros y otras figuras de autoridad, que por su experiencia saben más de ella.
La informacìón se basa en los hechos, la educación en la sabiduría y el conocimiento de cómo amar y cómo sobrevivir. Pero, por más consejos que te den, eres tú quién decide que tren tomar.
Mientras recorres la vida, presta atención a los indicadores y las estaciones.

 Si no te gusta lo que ves, tira del freno de emergencia y bájate del tren.
No hay otro interventor que lo haga por ti,
ni tienes que pedir permiso a nadie para hacerlo.
Es tu vida, tu viaje, el que tu mismo conduces.

(del libro del Dr. Bernie Siegel: "Consejos para vivir feliz")


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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viernes, 5 de diciembre de 2008

La felicidad

¿CÓMO HACER PARA VIVIR FELICES?
Uno de los planteos más fundamentales del hombre es:
"¿cómo hacer para vivir felices?
 ¿Cómo experimentar dicha, el mayor tiempo posible?".

En pos de una respuesta, nos dedicamos a las cosas que nos producen placer e intentamos perpetuar el sentimiento que nos generan.
Sin embargo, no siempre las cosas que deseamos están a nuestro alcance de manera inmediata,  y esto nos produce dolor y angustia.

¿Dónde se encuentra, entonces, la verdadera dicha?
El Mahatma Gandhi declaró:
"La alegría reside en la lucha, en el intento, en el sufrimiento que esto acarrea, y no, en la victoria en sí".

Alcanzar las metas que nos proponemos nos causa un gran deleite; pero más hermoso aun es enfrentar cada obstáculo y desafío con alegría y determinación.
Esto nos permite disfrutar no sólo de la meta lograda, sino de todo el trayecto que realizamos hasta llegar a ella.

Claro está que, para disfrutar de los desafíos que implica lograr lo que uno desea, hacen falta coraje y convicción, y no siempre surgen naturalmente;  no obstante poseemos el medio supremo para desarrollar el máximo valor en la vida:
la Ley Mística.

Cuán estimulante es que cada día tenga su tinte especial y podamos atesorarlo como una joya, en lugar de gozar sólo el momento en que se alcanzó un deseo que, a menudo, se desvanece dejándonos un cierto vacío después de haberlo alcanzado, vacío que nos precipita en busca de otra cosa.

La vida está conformada por cada día de nuestra existencia,
y debemos aprovecharla al máximo hoy; no mañana o algún día, sino hoy,  mañana y pasado mañana.


El presidente Ikeda dice:
"La verdadera exaltación de la vida yace, en cómo vivimos cada momento, en cuánto nos esforzamos y desafiamos en este preciso instante. En el viaje que estamos efectuando hacia la victoria suprema. La vida es interesante, justamente, porque tenemos que abrirnos paso, por toda clase de vicisitudes".



El presidente de la SGI, Daisaku Ikeda, señala que en este mundo, donde el egoísmo es lo que predomina, orar y esforzarse arduamente por la felicidad de los demás y por la propia es algo magnífico.

El Daishonin afirma: "'Alegría' significa el deleite que comparten uno mismo y los demás";  y "alegría" significa compartir con los demás la sabiduría y la misericordia".
El punto clave es que la alegría, es algo que se comparte con los demás.
Es egoísta preocuparse solo por la propia felicidad.
E interesarse únicamente por la felicidad ajena, es hipocresía.
La felicidad genuina implica ser felices junto a otros.
Alcanzar la felicidad personal no es difícil; sin embargo, la esencia de la fe es ayudar a los demás a que también lo hagan.


En síntesis, ninguna dicha es tan grande como el regocijo de ver a otras personas felices a raíz de nuestro empeño en el diálogo. Y cuando nos deleitamos al ver la felicidad de los demás, nuestra propia vida profundiza mucho más su pureza.


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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jueves, 4 de diciembre de 2008

LA ENSEÑANZA DEL VENERABLE GATO

LA ENSEÑANZA DEL VENERABLE GATO

(Esta extraña narración está sacada de un antiguo libro sobre el arte
del sable, escrito probablemente por un Maestro del siglo XVII, de la
escuela Ittoryu. De inspiración taoísta y Zen, este "cuento
filosófico" contiene lo esencial del secreto de las artes marciales).

Shoken, un experto en el arte del sable, era importunado desde hacía
algunos días por un ratón que se había instalado en su casa.

Los mejores gatos de los alrededores habían sido invitados a su casa,
transformada en arena de combate para la ocasión. Ante la sorpresa
general, el final era siempre el mismo: el cazador, aterrado por los
ataques del ratón, terminaba por huir maullando.
El experto, desesperado, decidió matar él mismo a la terrible bestia.

Armado con su sable, Shoken atacó. Pero el ratón, ágil como una
centella, esquivaba todos los golpes. Shoken reforzó sus embestidas
pero el ratón seguía siendo intocable. Bañado en sudor, casi sin
aliento, el experto terminó por renunciar.

¿Tendría que dejar una parte de su casa a este ratón? Esta idea lo
deprimía. Sin embargo, un día, oyó hablar de un gato que tenía fama de
ser el mejor cazador de ratones de toda la provincia...

Cuando Shoken vio al famoso gato, perdió todas las esperanzas ya que
el animal, que no era precisamente joven, tenía un aspecto lamentable.
Pero como no tenía nada que perder, dejó que el gato entrara en la
habitación en la que el ratón hacía estragos.

El gato entró lentamente, con un paso tranquilo, como si no sucediera
nada. Al verlo, el ratón quedó petrificado, visiblemente aterrorizado.
El gato se acercó a él con calma, lo atrapó sin esfuerzos con su
hocico y lo sacó de la habitación.

Esa misma noche, todos los gatos que habían participado en la caza del
ratón se reunieron en la casa de Shoken. El Gran Gato, héroe del día,
fue respetuosamente invitado al lugar de honor. Uno de los gatos tomó
la palabra:

- Estamos considerados los gatos más experimentados del pueblo, pero
ninguno de nosotros ha logrado realizar lo que usted ha hecho con este
terrible ratón. Su maestría es verdaderamente extraordinaria. Ardemos
de impaciencia por conocer su secreto.

El Venerable Gato respondió:

1.    Antes de intentar explicaros los principios del Gran Arte, la
dirección de la Vía, me gustaría oír lo que vosotros mismos habéis
comprendido y cómo os habéis entrenado.

Un gato negro se levantó y dijo:

2.    He nacido en una célebre familia de cazadores de ratones. Desde
mi infancia he sido entrenado en ese arte. Soy capaz de dar saltos de
más de dos metros, soy capaz de escurrirme dentro de las ratoneras, en
resumen, soy un experto de todo tipo de acrobacias. Además, conozco un
gran número de artimañas y tengo más de una victoria en mi bolsillo.
Estoy avergonzado de haber sido vencido por este viejo ratón.

El Gran Gato le explicó:

3.    Usted sólo ha aprehendido la técnica. Usted sólo está preocupado
de saber como combinar su ataque. Los Maestros antiguos han inventado
las técnicas con el único fin de iniciarnos al método más apropiado
para ejecutar el trabajo. El método es naturalmente simple y eficaz.
Contiene todos los aspectos esenciales del arte. La eficacia técnica
no es la meta del arte. No es más que un medio que debe estar en
armonía con la Vía. Si la Vía es olvidada, y la eficacia
sobrevalorada, el arte del combate degenera y es utilizado de
cualquier manera. No olvide nunca esto.

Un gato atigrado avanzó para dar su opinión:

4.    Según creo, lo más importante en el arte del combate es el Ki,
la energía, el espíritu. Durante mucho tiempo me he entrenado para
desarrollarlo. Ahora poseo el espíritu más poderoso, el que llena el
Cielo y la Tierra. Mi Ki se impone al adversario y mi victoria está
asegurada antes incluso de que empiece el combate. Incluso puedo
capturar un ratón corriendo por una viga: sólo tengo que dirigir mi Ki
sobre él para que caiga. Pero con este misterioso ratón, no había nada
que hacer... Me ha superado totalmente.

El Venerable Gato replicó:

5.    Usted es capaz de utilizar una gran parte de sus poderes
psíquicos, pero el simple hecho de tener conciencia de ello actúa en
su contra. Oponer el poder psíquico al adversario no es una solución,
ya que corre el riesgo de encontrar otro poder mucho más fuerte. Dice
que su poder llena el Cielo y la Tierra, pero se equivoca. No se trata
del espíritu sino de su sombra. No hay que confundir el psiquismo con
el espíritu. El verdadero espíritu es una oleada de energía inagotable
que fluye como un río mientras que la fuerza del suyo depende de
ciertas condiciones, parecido a los torrentes que sólo viven el tiempo
de una tormenta. Esta diferencia de origen implica una diferencia de
resultados. Un ratón arrinconado se muestra más a menudo mucho más
combativo que el gato que lo ataca. Se encuentra al acecho y todo su
ser encarna el espíritu de combate. Muy pocos gatos pueden romper su
resistencia.

El gato gris tomó la palabra a su vez:

6.    Cómo usted lo acaba de decir, un espíritu está siempre
acompañado de su sombra, y sea cual sea su fuerza, el enemigo puede
aprovecharse de esta sombra. Durante mucho tiempo me he entrenado en
este sentido: no resistir al adversario, sino por el contrario,
utilizar su fuerza para volverla a él. Gracias a mi fluidez, ni
siquiera los ratones más poderosos consiguen alcanzarme. Pero este
ratón no ha caído en la trampa de mi actitud de no-resistencia.

El Gato anciano respondió:

- Eso que usted llama actitud de no-resistencia no está en armonía con
la Naturaleza. Se trata de una estratagema fabricada por su mente. La
no-resistencia artificial necesita una voluntad psíquica que
interfiere la calidad de sus percepciones y bloquea la espontaneidad
de sus movimientos. Hay que despojarse de todas las coacciones
mentales para dejar que la Naturaleza se manifieste a fondo. Cuando la
Naturaleza sigue su propio camino y actúa a su modo en uno, no hay ya
ninguna sombra, ninguna vacilación, ningún fallo de los que pueda
aprovecharse el adversario... A pesar de que sólo soy un simple gato
que no conoce muchas cosas de los asuntos humanos, permitidme evocar
el arte del sable para explicar algo más profundo.

El arte del sable no consiste en solamente vencer al adversario. Es
ante todo un arte de ser conciente, en el momento crítico, de la causa
de la vida y de la muerte. Un samurai debe acordarse de esto y
ejercerse a un entrenamiento espiritual tanto como a la técnica del
combate. Debe pues intentar penetrar la causa de la vida y de la
muerte. Cuando se alcanza este nivel de la existencia, se está libre
de todo pensamiento egoísta, no se alimenta ninguna emoción negativa,
no se calcula ni se delibera. El espíritu no resiste, está en armonía
con todo lo que lo rodea. Cuando hayáis llegado al estado de no-deseo,
el espíritu, que por naturaleza es informe, no contiene ningún objeto.
El Ki, la energía espiritual, se expande entonces sin bloqueos, de
manera equilibrada. Si, por el contrario, un objeto la atrae, la
energía se mueve y fluye en una sola dirección mientras que en la otra
dirección falta. Allí, donde hay demasiado, desborda y no puede ser
controlada. Allí, donde hace falta, no es suficientemente alimentada y
se encoge. En ambos casos os encontráis en la imposibilidad de
enfrentaros a situaciones que están continuamente cambiando. Pero allí
donde prevalece el no-deseo, el espíritu no es impulsado en una sola
dirección, sino que trasciende a la vez sujeto y objeto.

Shoken planteó entonces esta pregunta:

7.    ¿Qué se debe entender por "trascender el sujeto y el objeto"?

El Venerable Gato respondió:

8.    El enemigo existe porque hay un "yo". Cuando no hay "yo" no hay
enemigo. Si a cada cosa le adosáis una palabra, una etiqueta, si la
encerráis en una forma fija y artificial, parecen que existen en
oposición. El macho se opone a la hembra, el fuego al agua. Pero
cuando no se manifiesta ningún juicio en vuestra mente, ningún
conflicto ni oposición pueden aparecer. No hay entonces ni un "yo" ni
enemigo. Una vez superada la mente se saborea un estado de absoluto
"no hacer", se está en serena armonía con el universo, se es uno con
él. En ese momento no se hace ninguna elección entre verdadero o
falso, entre agradable o desagradable. Se es libre del mundo dualista
fabricado por vuestra mente. Pero cuando un minúsculo grano de polvo
entra en el ojo, ya no podemos mantenerlo abierto. El espíritu es
parecido al ojo. Pierde su poder desde el momento en que un objeto
entra en él.

Esto es todo lo que puedo explicaros. Vosotros debéis experimentar su
veracidad. La verdadera comprensión se sitúa más allá de cualquier
enseñanza escrita. Es necesaria una transmisión especial de hombre a
hombre, pero de todas maneras es uno mismo quien debe alcanzar la
verdad. Enseñar no es muy difícil, oír tampoco, pero ser conciente de
lo que está en vosotros es realmente difícil. El "Satori", el
despertar, no es nada más ni nada menos que el hecho de ver en el
interior de si mismo. El Satori es el fin de un sueño. El despertar,
la realización de sí mismo, y ver en el interior de su propio ser no
son más que sinónimos...

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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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miércoles, 3 de diciembre de 2008

El soñador

El Soñador

Una vez vino del desierto a la gran ciudad de Sharia un hombre que era
un soñador, y no tenía nada mas que sus ropas y efectos personales.
Mientras caminaba por las calles miraba con asombro los templos,
torres y palacios, pues la ciudad de Sharia era de gran belleza. Habló
mucho con los paseantes, preguntándoles sobre su ciudad, pero ellos no
entendían su idioma, ni él el de ellos.

A medio día paró delante de una gran posada. Estaba construida de
mármol amarillo y la gente entraba y salía constantemente. "Debe ser
un lugar sagrado" se dijo así mismo y entró. Pero cual fue su sorpresa
al encontrase una sala de gran esplendor y una gran compañía de
hombres y mujeres sentadas en varias mesas. Estaban comiendo y
bebiendo mientras escuchaban a los músicas. "No" dijo el soñador, esto
no es un lugar de adoración. Debe ser una fiesta dada por el príncipe
al pueblo en celebración de algún gran acontecimiento.

En aquel momento, un hombre a quien tomó por el esclavo del príncipe,
se le aproximó y le dijo que se sentara. Fue servido con carne y vino
y con los mejores dulces. Cuando estuvo satisfecho, el soñador se
levantó para partir.

Un hombre grande le paró en la puerta, estaba magníficamente vestido
"Seguramente debe ser el mismo príncipe" dijo el soñador en su corazón
y se inclinó y le agradeció. Cuando el gran hombre habló en el idioma
de la ciudad: "Señor no has pagado tu comida", el soñador no le
entendió y volvió a agradecerle de corazón. Cuando el hombre grande
miró mas de cerca al soñador. Y vió que era un extranjero, vestido eso
sí en pobres ropas y que no tenía por lo tanto de donde pagar su
comida. El hombre golpeó sus manos y a su llamada vinieron cuatro
vigilantes de la ciudad. Cuando cogieron al soñador entre ellos
situándose dos a cada lado, el soñador les miró con placer. "Estos"
dijo, "son hombres distinguidos".

Caminaron juntos hasta la Casa de Justicia y entraron. El soñador vio
delante suyo, sentado en un trono, a un venerable hombre con gran
barba y vestido majestuosamente. Y pensó que era el rey. Y se alegro
mucho de haber sido traído ante él.

El vigilante relata al juez, que era aquel venerable hombre, el cargo
contra el soñador y el juez le asigna dos abogados, uno para presentar
el cargo y el otro para defender al extranjero. Y los abogados se
pusieron de pie, uno detrás del otro y presentaron cada uno sus
argumentos. Mas el soñador pensó que estaba escuchando su bienvenida y
su corazón se llenó de gratitud hacia el rey y el príncipe por todo lo
que estaban haciendo por él.

Así la sentencia le fue dada al soñador, a quien se le colgó en su
cuello una tableta con su crimen escrito y se le hizo atravesar la
ciudad sobre un caballo sin ensillar con un trompetista y un
tamborilero precediéndole. Los habitantes de la ciudad corrieron hacia
esta comitiva al oír el ruido y cuando vieron al soñador se rieron de
él. Y los niños corrieron detrás suyo en grupos de calle en calle. Y
el corazón del soñador estaba extasiado y su ojos brillaban al
mirarlos, pues para él, la tablilla era un signo de bendición del rey
y la procesión era en su honor.

Durante dicho recorrido, vio entre la multitud a un hombre que era del
desierto como él y su corazón se lleno de alegría y le gritó:
"Amigo! ¿Donde estamos? ¿Qué ciudad anhelada por el corazón es esta?
¿Cual es la raza de estos huéspedes pródigos que celebran al huésped
afortunado en sus palacios, cuyos príncipes son sus compañeros y cuyos
reyes ponen sobre su pecho un amuleto y le abren la hospitalidad de
una ciudad que desciende del cielo?

Y aquel que era también del desierto no le respondió. Solo sonrió y
sacudió ligeramente su cabeza. Y la procesión siguió de largo. Y el
rostro del soñador siguió transportado de alegría y sus ojos llenos de
luz.

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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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martes, 2 de diciembre de 2008

La niña del helado



La niña del helado
Eleanor no sabía qué le pasaba a su abuela.
Siempre se olvidaba de todo:  dónde había guardado el azúcar, cuándo vencían las cuentas y a qué hora debía estar lista para que la llevaran de compras a la tienda.
-¿Qué le pasa a la abuela?  -preguntó-.
Era una señora tan ordenada...  Ahora parece triste, perdida, y no recuerda las cosas.
-La abuela está envejeciendo-  contestó mamá.  En estos momentos necesita mucho amor, querida.
-¿Qué quiere decir envejecer?- preguntó Eleanor-. 
¿Todo el mundo se olvida de las cosas?  ¿Me pasará a mí? 
-No, Eleanor, no todo el mundo cuando envejece se olvida de las cosas.  Creemos que la abuela tiene la enfermedad de Alzheimer y eso la hace más olvidadiza.
Tal vez tengamos que ponerla en un hogar especial donde puedan darle los cuidados que necesita. 
-Oh, mamá, qué horrible!  Va a extrañar mucho su casita, ¿no es cierto?
Tal vez, pero no hay otra solución.  Estará bien atendida y allí encontrará nuevas amigas.

Eleanor parecía apesadumbrada.  La idea no le gustaba en absoluto.
-¿Podremos ir a verla con frecuencia?-  preguntó-.
La voy a extrañar, aunque se olvide de las cosas.
-Podremos ir los fines de semana -contestó mamá-.  Y llevarle regalos.
-¿Un helado, por ejemplo?  A la abuela le gusta el helado de fresas-  sonrió Eleanor. 
La primera vez que visitaron a la abuela en el hogar para ancianos, Eleanor estuvo a punto de llorar. 
-Mamá, casi toda esta gente está en silla de ruedas- observó. 
-La necesitan; de lo contrario se caerían- 
explicó mamá-. 
Ahora, cuando veas a la abuela, sonríe y dile que se la ve muy bien. 
La abuela estaba sentada, muy sola, en un rincón de lo que llamaban la sala del sol.
Tenía la mirada perdida entre los árboles de afuera. 
Eleanor abrazó a la abuela. 
-Mira- le dijo-, te trajimos un regalo:  helado de fresas, el que más te gusta. 
La abuela tomó el vaso de papel y la cucharita y empezó a comer sin decir palabra. 
-Estoy segura de que lo está disfrutando, querida- le aseguró la madre. 
Pero parece no conocernos-  dijo Eleanor, desilusionada. 
-Tienes que darle tiempo -explicó mamá. 
Está  en un nuevo ambiente y debe adaptarse. 
Pero la próxima vez que visitaron a la abuela sucedió lo mismo.  Comió el helado y sonrió a ambas, pero no dijo palabra. 
-Abuela, ¿sabes quién soy?  -preguntó Eleanor. 
-Eres la chica que me trae helado- dijo la abuela. 
-Sí, pero también soy Eleanor, tu nieta. 
¿No te acuerdas de mí?  -preguntó, rodeando con sus brazos a la anciana. 
La abuela sonrió levemente.  -¿Si recuerdo? 
Claro que recuerdo.  Eres la niña que me trae helado. 
De pronto, Eleanor se dio cuenta de que la abuela nunca la recordaría. 
Estaba viviendo en su propio mundo, rodeada de recuerdos difusos y de soledad. 
-¡Siento mucho amor por ti, abuela!  exclamó-. 
En ese momento vio rodar una lágrima por la mejilla de su abuela. 
-Amor -dijo-.  Recuerdo el amor. 
-¿Ves, querida?  Eso es todo lo que desea -intervinó mamá-.  Amor. 
-Entonces le traeré helado todos los fines de semana y la abrazaré aunque no me recuerde-  resolvió Eleanor. 
Después de todo, recordar el amor era mucho más importante que recordar un nombre.
Marion Schoeberlein


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Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
http://www.adaip.es

lunes, 1 de diciembre de 2008

Las estacas

Sheij Muzaffer Ozak
Un día el Diablo dijo: "¿Qué es esto? ¡Qué injusto! Haga lo que haga la gente, siempre que ocurre algo malo me echan la culpa a mí. ¿Qué culpa tengo yo? ¡Soy inocente! Mira, te mostraré como me culpan por todo".
Había un fuerte carnero sujeto a una cuerda, que a su vez, estaba atada a una estaca. El Diablo aflojó la estaca y dijo: "Esto es todo lo que voy a hacer".
El carnero dio un tirón y arrancó la estaca del suelo. La puerta de la casa de su propietario estaba abierta y, en la entrada, había un hermoso espejo, enorme y antiguo. El carnero vio su reflejo en el espejo, agachó la cabeza y atacó. La luna quedó destrozada.
La dueña de la casa corrió escaleras abajo y vio su hermoso espejo, que había estado en la familia durante años, completamente destrozado.
Enfurecida, les gritó a los sirvientes: "¡Cortadle la cabeza a ese carnero! ¡Matadlo!". Así que los sirvientes mataron al animal.
Pero aquel carnero era una bestia especialmente querida de su marido, que le había dado de comer de su mano cuando era pequeño. Así que al llegar a casa halló a su hermoso carnero muerto. "¿Quién le ha matado? ¿Quién ha podido hacer algo tan terrible?".
Su mujer gritó: "Yo maté a tu carnero. Lo hice porque había destrozado ese espejo tan hermoso que me habían legado mis padres".
El marido, airado, replicó: "En ese caso, me divorcio de ti".
Los chismosos del vecindario les dijeron a los hermanos de la mujer que su marido iba a divorciarse de ella por causa del carnero que había matado.
Los hermanos se pusieron furiosos. Reunieron a sus parientes y salieron a por el marido, armados con fusiles y espadas. El marido oyó que venían y llamó a sus propios parientes a defenderle. Las dos familias comenzaron una disputa en la que se quemaron muchas casas y murieron muchas personas.
El Diablo dijo: "¿Ves? ¿Qué he hecho yo? Tan sólo mover la estaca. ¿Por qué voy a ser responsable de todas las cosas terribles que se hicieron los unos a los otros? Yo tan sólo aflojé un poquito la estaca".
Vigila tus estacas.


Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
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