sábado, 7 de marzo de 2009

Tu Piedra.

Arnold Krumm – Heller
Tú tienes una piedra…
¿No lo sabías?
Sí, mira.
En los bajos fondos de ti mismo, más allá de tu entendimiento,
incrustada en el muro de tu propia subconsciencia, hay una Piedra…
Bruta, fría, impasible, con la dureza del más duro mármol, con la
tosquedad rocosa…
Pero… tienes una piedra ignorada y no la ves, no la percibes, no la
palpas, no sientes sus efectos y, sin embargo, vive… vive allí en la
Soledad de tu caverna, esperando el instante de ser labrada.
Se te puede pasar la vida -este efímero tránsito- ignorando siempre
su existencia y ella habrá esperado inútilmente que tu interna mirada
la haya descubierto en la monotonía de su larga espera…
Si la dejas estar, si no la despiertas, si no la abras, si ha de
continuar con ese sueño extático… cuando ya no existas, cuando dejes
de ser, tornará al montón de tantas piedras como quedaron en el
camino, yerto bagaje de los que hicieron como tú…
Si, en cambio, no quieres que duerma.
Si tratas de despertarla porque un dolor o una pena honda dieron
conciencia a tu vida.
Si intentas bucear dentro de ti mismo y consolarte con las grandezas
de tu espíritu para enjugar internamente tantas y tantas lágrimas que
no pudieron secarse al exterior.
Entonces…
Suspira profundamente, llama en el cerrado Mesón de tus causas
interiores y busca tu Piedra…
Es tosca e imperfecta, ¿verdad?
Pues hazle saltar las primeras lascas para irla moldeando, pero…
Hazlo con cuidado, con AMOR…
Que en la Piedra que tocas está el Tesoro de tu propia Alma.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
http://www.adaip.es

No hay comentarios:

Publicar un comentario