viernes, 17 de abril de 2009

Atención a la atención

Un discípulo fue a visitar a su maestro y solicitó que le impartiera alguna enseñanza importante para su desarrollo. El maestro contestó irónicamente:
-Atención.
-¿Y qué más? -preguntó el discípulo.
-Atención, atención -repitió el maestro.
El discípulo insistió.
-Pero ¿qué más?
-Atención, atención, atención -dijo el maestro.
-Pero ¿qué es la atención?
El maestro contestó:
-Atención es atención.

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