viernes, 26 de junio de 2009

"Conocer" no es sinónimo de "tener conciencia".

Yo puedo conocer que el cigarrillo puede provocar cáncer o el alcohol producir una hemiplejia y sin embargo seguir fumando o alcoholizándome hasta matarme. Asimismo como sociedad podemos conocer el daño de la guerra porque desde niños somos instruidos en una aparente "educación para la paz" y sin embargo seguir asesinándonos los unos a los otros. (¿No tiene este tipo de educación un alcance evidentemente muy limitado?)

La sabiduría es más "ver" que "conocer" o "saber porque podemos ver". Yo puedo "conocer" que el atardecer es hermoso porque me lo han enseñado y sin embargo haber nacido ciego. En orden de jerarquía es más importante "ver"porque este ver posibilita el "saber".

Puedo haberme caído y lastimado muchas veces aún conociendo los nombres y las descripciones de los muebles con los que tropiezo. Sin embargoal encender la luz me doy cuenta que la causa de mis dolores no era mi desconocimiento intelectual sino que simplemente no veía porque la habitación estaba a oscuras. El desorden se hace evidente entonces y un pasado de tropiezos cobra sentido.

Es importante el conocimiento del mundo. Pero es esencial descubrir que sus dolores provienen de nuestra inhibida capacidad de ver. La sabiduría es la facultad de "ver el final desde el comienzo"dotando al sujeto del complemento intuitivo indispensable para abordar creativamente el conocimiento.

Si el educador se entrena a sí mismo y a sus estudiantes en el despertar y el desarrollo de este dontal como se entrenaban los maestros y discípulos de la Antigüedad estará gozando de su oficio con "divina despreocupación" en la certeza de que sus educandos sabrán usar el conocimiento adquirido con la bondad y claridad necesarias para beneficio del bien común.

Bien vale la pena aspirar a la lucidezla belleza y la paz que nos proporciona la sabiduría pues un mundo feliz jamás será posible sin la soberanía de este principio. 
¿Podrán convertirse las instituciones educativas en el espacio lógico en el que se desarrollen estas búsquedas y encuentros?
Es posible. Pero sólo si se crean planes de estudio que lo promuevan y si cada asignatura es enseñada atendiendo a la originalidad de cada estudiante y como espejo que despierte y active esa misma condición virtuosa. Mientras tantoes sano prevenir al estudiante de los riesgos de convertirse en un mero receptor de datos para que entienda la responsabilidad de su auto educació
Daniel Barraco

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
http://www.adaip.es

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