domingo, 7 de junio de 2009

Pensando como un “Martillo”

 
Muchas veces tú puedes estar en un momento de "sin sentido" en tu vida. Es el momento cuando piensas de una manera sientes de  otra y actúas o te comportas de modo diferente a lo que piensas y sientes. Esto es el "sin sentido"o la falta de coherencia en tu vida. Para que logres el equilibro y regreses a tu estado de "integridad"inicia haciendo un análisis de cada acción que realices sin juzgarte. Solo deja que tu corazón actúe liberándote de resentimientos y temores que no son más que sentimientos de culpa que tu mismo ejerces o sentencias sobre ti. Piensa con amor siente con amor y actúa con amor. Notarás que tu vida cobra sentido.
Cuando pienses que la vida es injusta que te toca vivir circunstancias desagradables o difíciles sé paciente. Muchas veces practicar la paciencia te permitirá que la vida vaya acomodándose poco a poco.
Es importante que ayudes a que los sucesos positivos vayan paulatinamente manifestándose para ti imaginando lo que deseas vehementemente hablando de manera positiva hasta en las frases más sutiles y obrando como si ya estuvieras alcanzando tus deseos. Evita quejarte, aléjate de juzgar o condenar, deja ya de poner pretextos o argumentaciones y despréndete de las críticas. Y por sobre todo agradece hasta de los momentos adversos porque de ellos se aprende.
Una vez un peregrino que caminaba por un sendero tuvo una experiencia sobrenatural. Mientras transitaba se abrió el cielo y una poderosa voz fuerte pero amorosa a la vez se dirigió al caminante y le dijo:
- Si recoges algunas piedras del camino y la guardas en tu bolsa, mañana cuando te levantes podrás estar muy feliz y sentir la abundancia o podrás sentirte muy triste.
El viajero aceptó el reto. A medida que caminaba en determinados tiempos de recorrido levantaba pequeñas piedras y las guardaba en su bolsa. Llegó la noche y se dispuso a descansar bajo un árbol para recuperar energías y continuar su viaje al día siguiente. A la mañana temprano el armonioso canto de los pájaros despertó al peregrino. En ese momento recordó el mensaje del cielo por lo que buscó en la bolsa y notó que las piedras que había recogido del camino se habían convertido en hermosas piedras preciosas. Diamantes, safíros y esmeraldas. Y se puso muy feliz porque se había enriquecido. Ya la vez se puso muy triste porque había recogido pocas piedras.
Te propongo "abrir tus ojos". Muchas personas miran las cosas casi con "ceguera". Se la pasan quejándose del trabajo (aunque lo tienen)condenando a las personas (aunque sean queridas)criticando las situaciones o las actitudes (aunque detrás de ellas haya un verdadero aprendizaje).
Si piensas como pensaría un martillo (acerca de tu trabajo de tu pareja, de tu familia, de tus amigos, del mundo o de ti mismo) a todo lo que veas seguramente lo considerarás como un verdadero "clavo" para tu vida.
Procura "abrir tus ojos"reemplazar las creencias negativas y empezar a agradecer por todo cuanto aparece en tu vida ya sean cosas o sucesos adversos o felices.
Aprende a decir GRACIAS. Te aseguro que teniendo plenitud de agradecimiento estarás inconscientemente aceptando y cuando aceptas a la vez te estás desapegando de ello y así las mejores cosas vienen a ti.
Este es un tiempo de nuevas miradas. Valora lo que tienes y no tienes.  La vida es una perfección.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo
http://www.adaip.es

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