miércoles, 30 de septiembre de 2009

La Lengua

Cuenta la leyenda que alrededor  del año 2000 antes de Cristo, un mercader griego, rico, quería dar un banquete con comidas especiales.Llamó a su esclavo y le ordenó que fuera al mercado a comprar la mejor comida. 
El esclavo volvió con un bello plato, cubierto con un fino paño. 
El mercader removió el paño y asustado dijo:- ¿Lengua? ¿Éste es el plato más delicioso? 

El esclavo, sin levantar la cabeza, respondió:

- La lengua es el plato más delicioso, si señor. Es con la lengua que usted pide agua, dice "mamá", hace amistades, conoce personas, distribuye sus bienes, perdona. Con la lengua, usted conquista, reúne las personas, se comunica, dice "Dios mío", reza, canta, cuenta historias, guarda la memoria del pasado, hace negocios, dice "yo te   amo".
El mercader, no muy convencido, quiso testear la sabiduría   de su esclavo y lo envió nuevamente al mercado, ordenándole   que trajera el peor de los alimentos. 

Volvió el esclavo con un lindo plato, cubierto por fino tejido, 
que el mercader retiró, ansioso, para conocer el alimento más repugnante.
- Lengua, otra vez! dijo el mercader, espantado.
- Si, lengua, dijo el esclavo, ahora más altivo.Es la lengua que condena, separa, provoca intrigas y  celos.
Es con ella que usted blasfema y manda para el   infierno. La lengua expulsa, aisla, engaña al hermano, responde a la madre, ofende al padre... 
La lengua declara guerras! Es con ella que usted pronuncia la sentencia de muerte.  No hay nada peor que la lengua, no hay nada mejor que la lengua. Depende del uso que se hace de ella.

Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
www.psicologiacerdanyola.es

martes, 29 de septiembre de 2009

Halagos o Insultos

Cuentan que un hombre llegó a la conclusión de que vivía muy condicionado tanto por los halagos y aceptación de los demás, como por sus críticas o rechazo. Dispuesto a afrontar la situación, visitó a un sabio. Éste, oída la situación, le dijo:
-Vas a hacer, sin formular preguntas, exactamente lo que te ordene. Ahora mismo irás al cementerio y pasarás varias horas vertiendo halagos a los muertos; después vuelve.
El hombre obedeció y marchó al cementerio, donde llevó a cabo lo ordenado. Cuando regresó, el sabio le preguntó:
-¿Qué te han contestado los muertos?
-Nada, señor; ¿cómo van a responder si están muertos?
-Pues ahora regresarás al cementerio de nuevo e insultarás gravemente a los muertos durante horas.
Cumplida la orden, volvió ante el sabio, que lo interrogó:
-¿Qué te han contestado los muertos ahora?
-Tampoco han contestado en esta ocasión; ¿cómo podrían hacerlo?, ¡están muertos!
-Como esos muertos has de ser tú. Si no hay nadie que reciba los halagos o los insultos, ¿cómo podrían éstos afectarte?

Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
www.psicologiacerdanyola.es

domingo, 6 de septiembre de 2009

Dar

Todos los seres humanos tenemos dos aspectos que mostrar al mundo: una cara amable,  todas las cualidades y fortalezas que hemos desarrollado, y un aspecto negativo con todos nuestros defectos, fallas de carácter, e innumerables carencias.
La ciencia de la felicidad consiste en saber alinearse para poder obtener lo mejor que cada ser tiene para dar. Esto se logra solamente cuando somos capaces de mantener nuestro enfoque en el lado positivo de las personas. Cuando ocurre lo contrario, es decir, cuando enfatizamos lo negativo, creamos la correspondencia exacta para que esa persona descargue en nosotros toda su negatividad. Realmente todo depende del lente que  usemos, porque es nuestro enfoque el que crea las correspondencias. Nuestras experiencias siempre responden a una ley cósmica que decreta: "De lo mismo que tu das, recibes".



Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
www.psicologiacerdanyola.es