miércoles, 10 de febrero de 2010

CAJA DE BESOS

Hace ya un tiempo, un hombre castigó a su pequeña niña de 3 años por
desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado. El dinero era
escaso en esos días, por lo que explotó en furia cuando vio a la niña
tratando de envolver una caja para ponerla debajo del árbol de
navidad.

Sin embargo, la niña le llevó el regalo a su padre la siguiente
mañana y dijo: "Esto es para ti, Papito". Él se sintió avergonzado
de su reacción de furia; pero volvió a explotar cuando vio que la
caja estaba vacia. Le volvió a gritar diciendo: "no sabes que cuando
das un regalo a alguien se supone que debe haber algo adentro?".

La pequeñita volteó hacia arriba con lágrimas en los ojos y
dijo: "Oh, Papito, no esta vacía, yo soplé besos adentro de la
caja, todos para ti, Papi!!!". El padre se sintio morir, puso sus
brazos alrededor de su niña y le suplicó que lo perdonara.

Se ha dicho que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama
por años y siempre que se sentía derrumbado, él tomaba de la caja un
beso imaginario y recordaba el amor que su niña había puesto ahí.

Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
www.psicologiacerdanyola.es

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