jueves, 30 de septiembre de 2010

El publicista y el ciego

Había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía:
"POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO".
Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra.
Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio.
Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue.
Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna, su gorra estaba llena de billetes y monedas.

El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito.
El publicista le contestó:
"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".
Sonrió y siguió su camino.
El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:
"HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA".
A veces tenemos que cambiar nuestra estrategia para conseguir lo que queremos, que tengan un hermoso día lleno de bendiciones.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogspot.com

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Hacemos un trato

Si alguna vez adviertes que te miro a los ojos,
y una veta de amor reconoces en los míos,
no pienses que deliro,
piensa simplemente que puedes contar conmigo.
Si otras veces me encuentras huraño sin motivo,
no pienses que es flojera;
igual puedes contar conmigo.
Pero hagamos un trato, yo quisiera contar con vos,
es tan lindo saber que existes, uno se siente vivo,
y cuando digo esto, no es para que vengas corriendo en mi auxilio,
sino para que sepas que vos siempre puedes contar conmigo.
Autor :  Mario Benedetti


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogspot.com

martes, 28 de septiembre de 2010

Mercado

 Cuentos mínimos 
Fuimos a buscar un abuelo nuevo, porque el que teníamos estaba ya muy viejito y no nos servía para nada. El primero que nos enseñaron era de muy buena calidad, elegante, perfecto para las fotos de familia y a juego con los muebles del salón, pero parecía bastante aburrido y salía un poquito caro. A mí me gustó el que contaba chistes verdes, lo que pasa es que traía diabetes y tenía mal aliento. También intentaron vendernos un par que, si te los llevabas juntos, te hacían descuento y te regalaban los bastones, pero no nos pareció práctico. Así que finalmente nos quedamos con éste, que viene con dentadura de recambio y sabe volar cometas.
--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogspot.com

lunes, 27 de septiembre de 2010

La trampa

Cuentos mínimos 
Es un libro de esos con figuritas que al abrirlo se levantan y se mueven. Dentro apareces tú regalando por fin un ramo de flores a la chica que tanto te gusta, grapando a la mesa la corbata a rayas que lleva puesta tu jefe, y preparando un cocktail en la terraza de alguna playa tropical. Es fácil, te susurra una misteriosa voz al oído. Basta con que empujes esas solapitas de aquí y de allí y todo esto se convertirá en realidad. Y tú te dejas llevar sin pensarlo dos veces, y cuando te cansas de ser feliz en ese mundo de cartón, cierras el libro, pero a tu alrededor todo ha cambiado, y sólo hay flores que suben y bajan, animales que asoman la cabeza desde detrás, y una fuente de la que sale un chorro de agua de papel que nunca, nunca, te quita la sed.
--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogspot.com

domingo, 26 de septiembre de 2010

SE COMPONE DE LETRAS

Este señor se compone solo de letras. De muchisimas letras, se entiende, de un numero astronomico de letras, pero al fin y al cabo solo de letras.
Aqui esta su amiga. Es, como se ve, de carne y hueso. ¡Y de que carne¡, da gusto verla, ¡y no digamos tocarla¡
Los dos van ahora juntos a la feria. En la gondola y la noria todo va bien todavia. Pero luego llegan a una caseta de tiro al blanco; un tiro al blanco un poco extraño, esa es la verdad.
¡Pruebate a ti mismo¡, puede leerse en grandes letras en la parte de arriba. Y mas abajo figuran las reglas.
Solo tres reglas. La primera: cada tiro es un blanco garantizado. La segunda: por cada blanco, un tiro gratis. Y la tercera: el primer tiro es gratuito.
El señor que rodea con su brazo la cintura de su amiga estudia atentamente el letrero. Quiere seguir su camino rapidamente, pero ella insiste en que haga uso de la ventajosa oferta. Quiere ver de lo que es capaz. Pero el señor no quiere. Pero por que no? cariño, ¿que tiene de malo?.
Tiene de malo que hay que disparar sobre un blanco bastante insolito, sobre uno mismo, es decir sobre la propia imagen reflejada en un espejo de metal. Y el señor de letras no se siente en absoluto lo bastante real para distinguir de una manera tan arriesgada entre si y su imagen reflejada.
¡O disparas dice la amiga, por fin furiosa, o te dejo¡.
El sacude la cabeza. Entonces ella se va con otro, un carnicero que entiende de carnes y huesos. El señor se queda solo y la sigue con la mirada. Cuando desaparece de su vista en el gentio, el se deshace lentamente en un pequeño monton de diminutas minusculas y mayusculas que la multitud pisotea al pasar.
La verdad es que para eso podria haber disparado, ¡verdad?.

Por Michael Ende. Del libro "El espejo en el espejo" en Ediciones Alfaguara.

--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogspot.com

sábado, 25 de septiembre de 2010

El gallo y el aguila

Dos gallos reñían por la preferencia de las gallinas; y al fin uno puso en fuga al otro.
Resignadamente se retiró el vencido a un matorral, ocultándose allí. En cambio el vencedor orgulloso se subió a una tapia alta dándose a cantar con gran estruendo.
Mas no tardó un águila en caerle y raptarlo. Desde entonces el gallo que había perdido la riña se quedo con todo el gallinero.
A quien hace alarde de sus propios éxitos, no tarda en aparecerle quien se los arrebate.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

viernes, 24 de septiembre de 2010

EL SEXO POR ISABEL ALLENDE

Mi vida sexual comenzó temprano, más o menos a los cinco años, en el kindergarten de las monjas ursulinas, en Santiago de Chile.
     
Supongo que hasta entonces había permanecido en el limbo de la inocencia, pero no tengo recuerdos de aquella prístina edad anterior al sexo.
             
Mi primera experiencia consistió en tragarme casualmente una pequeña muñeca de plástico.

-Te crecerá adentro, te pondrás redonda y después te nacerá un bebé - me explicó mi mejor amiga, que acababa de tener un hermanito.       
¡Un hijo! Era lo último que deseaba.
 
Siguieron días terribles,  me dio fiebre, perdí el apetito, vomitaba.              Mi amiga confirmó que los síntomas,  eran iguales a los de su mamá. Por  fin una monja me obligó a confesar  la verdad. 
-Estoy embarazada -admití hipando.     

Me vi cogida de un brazo y llevada por el aire hasta la oficina de la Madre Superiora.               
          
Así comenzó  mi horror por las muñecas y mi curiosidad por ese asunto misterioso cuyo solo nombre era impronunciable: sexo.
               
Las niñas de mi generación carecíamos de instinto sexual, eso lo inventaron Master y Johnson mucho después. Sólo los varones padecían de ese mal que podía conducirlos al infierno y que hacía de ellos unos faunos en potencia durante todas sus vidas.

 Cuando una hacía alguna pregunta escabrosa, había dos tipos de respuesta, según la madre que nos tocara en suerte.

  La explicación tradicional era la cigüeña que venía de París y la moderna era sobre flores y abejas. Mi madre era moderna, pero la relación entre el polen y la muñeca en mi barriga me resultaba poco clara. 

A los siete años  me prepararon para la Primera Comunión.          
               
Antes de recibir la hostia había que confesarse. Me llevaron a la iglesia, me arrodillé detrás de una cortina de felpa negra y traté de recordar mi lista de pecados, pero se me olvidaron todos.
               
En medio de la oscuridad y el olor a incienso escuché una voz con acento de Galicia.
-¿Te has tocado el cuerpo con las manos? -Sí, padre. 
-¿A menudo, hija? -Todos los días... 

-¡Todos los días! ¡Esa es una ofensa gravísima a los ojos de Dios, la pureza es la mayor virtud de una niña, debes prometer que no lo harás más!

Prometí, claro, aunque no imaginaba cómo podría lavarme la cara o cepillarme los dientes sin tocarme el cuerpo con las manos. (Este traumático episodio me sirvió para 'Eva Luna', treinta y tantos años más tarde. Una nunca sabe para qué se está entrenando.)

Nací al sur del  mundo, durante la Segunda Guerra Mundial  en el seno de una familia emancipada  e intelectual en algunos aspectos y casi  paleolítica en otros.

Me crié en el hogar de mis abuelos, una casa estrafalaria donde deambulaban los fantasmas invocados por mi abuela con su mesa de tres patas.

Vivían allí dos tíos solteros, un poco excéntricos, como casi todos los miembros de mi familia. Uno de ellos había viajado a la India y le quedó el gusto por los asuntos de los fakires, andaba apenas cubierto por un taparrabos recitando los 999 nombres de Dios en sánscrito.

El otro era un personaje adorable, peinado  como Carlos Gardel y amante apasionado  de la lectura. (Ambos sirvieron de modelos-algo  exagerados, lo admito- para Jaime y Nicolás  en 'La casa de los espíritus'.)
                 
La casa estaba llena de libros, se amontonaban por todas partes, crecían como una flora indomable, se reproducían ante nuestros ojos.

Nadie censuraba o guiaba  mis lecturas y así leí al Marqués  de Sade, pero creo que era un texto  muy avanzado para mi edad; el autor  daba por sabidas cosas que yo ignoraba  por completo, me faltaban referencias elementales.

El único hombre que había visto desnudo era mi tío, el fakir, sentado en el patio contemplando la luna y me sentí algo defraudada por ese pequeño apéndice que cabía holgadamente en mi estuche de lápices de colores. ¿Tanto alboroto por eso?

A los once años yo vivía en Bolivia. Mi madre se había casado con un diplomático, hombre de ideas avanzadas, que me puso en un colegio mixto. Tardé meses en acostumbrarme a convivir con varones, andaba siempre con las orejas rojas y me enamoraba todos los días de uno diferente.

Los muchachos eran unos salvajes cuyas  actividades se limitaban al fútbol y  las peleas del recreo, pero mis compañeras  estaban en la edad de medirse el  contorno del busto y anotar en una  libreta los besos que recibían. Había  que especificar detalles: quién, dónde, cómo.  Había algunas afortunadas que podían escribir:'  Felipe, en el baño, con lengua.'

Yo fingía que esas  cosas no me interesaban, me vestía de  hombre y me trepaba a los árboles  para disimular que era casi enana y  menos sexy que un pollo.

En la clase de biología nos enseñaban algo de anatomía y el proceso de fabricación de los bebés, pero era muy difícil imaginarlo.  Lo más atrevido que llegamos a ver en una ilustración fue una madre amamantando a un recién nacido.

De lo demás no sabíamos nada y nunca nos mencionaron el placer, así es que el meollo del asunto se nos escapaba ¿por qué los adultos hacían esa cochinada?

La erección era un secreto bien guardado por los muchachos, tal como la menstruación lo era por las niñas.  La literatura me parecía evasiva y yo no iba al cine, pero dudo que allí se pudiera ver algo erótico en esa época.
                 
Las relaciones con los muchachos consistían en empujones, manotazos y recados de las amigas: dice el Keenan que quiere darte un beso, dile que sí pero con los ojos cerrados, dice que ahora ya no tiene ganas, dile que es un estúpido, dice que más estúpida eres tú y así nos pasábamos todo el año escolar.

La máxima intimidad consistía en masticar por turnos el mismo chicle.
               
Una vez pude luchar cuerpo a cuerpo con el famoso Keenan, un pelirrojo a quien todas las niñas amábamos en secreto.
Me sacó sangre de narices, pero esa mole pecosa y jadeante aplastándome contra las piedras del patio, es uno de los recuerdos más excitantes de mi vida.

En otra ocasión me invitó a bailar en una fiesta. A La Paz no había llegado el impacto del rock que empezaba a sacudir al mundo, todavía nos arrullaban Nat King Cole y Bing Crosby (¡Oh, Dios! ¿Era eso la prehistoria? ).

Se bailaba abrazados, a veces chic-to-chic, pero yo era tan diminuta que mi mejilla apenas alcanzaba la hebilla del cinturón de cualquier joven normal.

Keenan me apretó un poco y sentí algo duro a la altura del bolsillo de su pantalón y de mis costillas. Le di unos golpecitos con las puntas de los dedos y le pedí que se quitara las llaves, porque me hacían daño.

Salió corriendo y no  regresó a la fiesta. Ahora, que conozco  más de la naturaleza humana, la única  explicación que se me ocurre para su  comportamiento es que tal vez no eran  las llaves.

En 1956 mi familia se había trasladado al Líbano y yo había vuelto a un colegio de señoritas, esta vez a una escuela inglesa cuáquera, donde el sexo simplemente no existía, había sido suprimido del universo por la flema británica y el celo de los predicadores. Beirut era la perla del Medio Oriente.
       
En esa ciudad se depositaban las fortunas de los jeques, había sucursales de las tiendas de los más famosos modistos y joyeros de Europa, los Cadillac con ribetes de oro puro circulaban en las calles junto a camellos y mulas.
               
Muchas mujeres ya no usaban velo y algunas estudiantes se ponían pantalones, pero todavía existía esa firme línea fronteriza que durante milenios separó a los sexos.
                 
La  sensualidad impregnaba el aire, flotaba como el olor a manteca de cordero, el calor del mediodía y el canto del muecín convocando a la oración desde el alminar. El deseo, la lujuria, lo prohibido... 

Las niñas no salían  solas y los niños también debían cuidarse.                       

Mi padrastro les entregó  largos alfileres de sombrero a mis hermanos,  para que se defendieran de los pellizcos  en la calle.

En el recreo del colegio pasaban de mano en mano foto-novelas editadas en la India con traducción al francés, una versión muy manoseada de 'El amante de Lady Chatterley' y pocket-books sobre las orgías de Calígula.
               
Mi padrastro tenía 'Las 'Mil y Una Noches' bajo llave en su armario, pero yo descubrí la manera de abrir el mueble y leer a escondidas trozos de esos magníficos libros de cuero rojo con letras de oro.
           
Me zambullí en el mundo sin retorno de la fantasía, guiada por huríes de piel de leche, genios que habitaban en las botellas y príncipes dotados de un inagotable entusiasmo para hacer el amor.
               
Todo lo que había a mi alrededor invitaba a la sensualidad y mis hormonas estaban a punto de explotar como granadas, pero en Beirut vivía prácticamente encerrada.
              
Las niñas decentes no hablaban siquiera con muchachos, a pesar de  lo cual tuve un amigo, hijo de un mercader de alfombras, que me visitaba para tomar Coca-Cola en la terraza.

Era tan rico, que  tenía motoneta con chófer. Entre la  vigilancia de mi madre y la de su  chófer, nunca tuvimos ocasión de estar  solos.
               
Yo era plana. Ahora no tiene importancia, pero en los cincuenta eso era una tragedia, los senos eran considerados la esencia de la feminidad. La moda se encargaba de resaltarlos: sweater ceñido, cinturón ancho de elástico, faldas infladas con vuelos almidonados.
                 
Una mujer pechugona tenía el futuro asegurado. Los modelos eran Jane Mansfield, Gina Lollobrigida, Sofía Loren. Qué podía hacer una chica sin pechos? Ponerse rellenos.
               
 En 1958 el Líbano estaba amenazado por la guerra civil.

Después de la crisis  del Canal de Suez se agudizaron las  rivalidades entre los sectores musulmanes,  inspirados en la política pan arábiga  de Gamal Abder Nasser, y el gobierno  cristiano.

El Presidente Camile Chamoun pidió ayuda a Eisenhower y en julio desembarcó la VI Flota norteamericana.
               
De los portaaviones desembarcaron cientos de marines bien nutridos y ávidos de sexo. Los padres redoblaron la vigilancia de sus hijas, pero era imposible evitar que los jóvenes se encontraran.
               
Me escapé del colegio para ir a bailar con los yanquis. Experimenté la borrachera del pecado y del rockn'roll. Por primera vez mi escaso tamaño resultaba ventajoso, porque con una sola mano los fornidos marines podían lanzarme por el aire, darme dos vueltas sobre sus cabezas rapadas y arrastrarme por el suelo al ritmo de la guitarra frenética de Elvis Presley.
               
Entre dos volteretas recibí el primer beso de mi carrera y su sabor a cerveza y a Ketchup me duró dos años.
               
Los disturbios en el Líbano obligaron a mi padrastro a enviar a los niños de regreso a Chile. Otra vez viví en la casa de mi abuelo.

A los quince años,  cuando planeaba meterme a monja para disimular  que me quedaría solterona, un joven me  distinguió por allí abajo, sobre el  dibujo de la alfombra, y me sonrió.
Creo que le divertía mi aspecto. Me colgué de su cintura y no lo solté hasta cinco años después, cuando por fin aceptó casarse conmigo.
               
La píldora anticonceptiva ya se había inventado, pero en Chile todavía se hablaba de ella en susurros.
               
Se suponía que el sexo era para los hombres y el romance para las mujeres, ellos debían seducirnos para que les diéramos la prueba de amor' y nosotras debíamos resistir para llegar 'puras' al matrimonio, aunque dudo que muchas lo lograran.
               
No sé exactamente cómo tuve dos hijos.  Y entonces sucedió lo que todos esperábamos desde hacía varios años. La ola de liberación de los sesenta recorrió América del Sur y llegó hasta ese rincón al final del continente donde yo vivía.
               
Arte pop, mini-falda, droga, sexo, bikini y los Beatles. Todas imitábamos a Brigitte Bardot, despeinada, con los labios hinchados y una blusita miserable a punto de reventar bajo la presión de su feminidad.

De pronto un revés inesperado: se acabaron las exuberantes divas francesas o italianas, la moda impuso a la modelo inglesa Twiggy, una especie de hermafrodita famélico. Para entonces a mí me habían salido pechugas, así es que de nuevo me encontré al lado opuesto del estereotipo.
               
Se hablaba de orgías, intercambio de parejas, pornografía. Sólo se hablaba, yo nunca las vi. Los homosexuales salieron de la oscuridad, sin embargo yo cumplí 28 años sin imaginar cómo lo hacen.
                
Surgieron los movimientos feministas y tres o cuatro mujeres nos sacamos el sostén, lo ensartamos en un palo de escoba y salimos  a desfilar, pero como nadie nos siguió, regresamos abochornadas a nuestras casas.
               
Florecieron los hippies y durante varios años anduve vestida con harapos y abalorios de la India. Intenté fumar mariguana pero después de aspirar seis cigarros sin volar ni un poco, comprendí que era un esfuerzo inútil.
                 
Paz y amor. Sobre todo amor libre, aunque para mí llegaba tarde, porque estaba irremisiblemente casada.

Mi primer reportaje  en la revista donde trabajaba fue un  escándalo.  Durante una cena en casa  de un renombrado político, alguien me  felicitó por un artículo de humor que  había publicado y preguntó si no pensaba  escribir algo en serio.  Respondí lo  primero que me vino a la mente: sí,  me gustaría entrevistar a una mujer infiel.
               
Hubo un silencio gélido en la mesa y luego la conversación derivó hacia la comida. Pero a la hora del café la dueña de casa -treinta y ocho años, delgada, ejecutiva en una oficina gubernamental, traje Chanel- me llevó aparte y me dijo que sí le juraba guardar el secreto de su identidad, ella aceptaba ser entrevistada.
               
Al día siguiente me presenté en su oficina con una grabadora.                

 Me contó que era infiel porque disponía de tiempo libre después de almuerzo, porque el sexo era bueno para el ánimo, la salud y la propia estima y porque los hombres no estaban tan mal, después de todo.
               
Es decir, por las mismas razones de tantos maridos infieles, posiblemente el suyo entre ellos. No estaba enamorada, no sufría ninguna culpa, mantenía una discreta garçonière que compartía con dos amigas tan liberadas cómo ella.

Mi conclusión, después  de un simple cálculo matemático, fue  que las mujeres son tan infieles como  los hombres, porque sino ¿con quién           lo hacen ellos? No puede ser solo  entre ellos o todos siempre con el  mismo puñado de voluntarias.
               
Nadie perdonó el reportaje, como tal vez lo hubieran hecho si la entrevistada tuviera un marido en silla de ruedas y un amante desesperado.
               
El placer sin culpa ni excusas resultaba inaceptable en una mujer.

A la revista llegaron  cientos de cartas insultándonos.
               
Aterrada, la directora me ordenó escribir un artículo sobre 'la mujer fiel'.  Todavía estoy buscando una que lo sea por buenas razones.
               
Eran tiempos de desconcierto y confusión para las mujeres de mi edad.  Leíamos el Informe Kinsey, el Kamasutra y los libros de las feministas norteamericanas, pero no lográbamos sacudirnos la moralina en que nos habían criado
           
Los hombres todavía exigían lo que no estaba dispuestos a ofrecer, es decir, que sus novias fueran vírgenes y sus esposas castas. Las parejas entraron en crisis, casi todas mis amistades se separaron.

En Chile no hay  divorcio, lo cual facilita las cosas,  porque la gente se separa y se junta  sin trámites burocráticos.
           
Yo tenía un buen matrimonio y drenaba la mayor parte de mis inquietudes en mi trabajo.
               
Mientras en la casa actuaba como madre y esposa abnegada, en la revista y en mi programa de televisión aprovechaba cualquier excusa para hacer en público lo que no me atrevía a hacer en privado, por ejemplo, disfrazarme de corista, con plumas de avestruz en el trasero y una esmeralda de vidrio pegada en el ombligo.
               
En 1975 mi familia y yo abandonamos Chile, porque no podíamos seguir viviendo bajo la dictadura del General Pinochet.
               
El apogeo de la liberación sexual nos sorprendió en Venezuela, un país cálido, donde la sensualidad se expresa sin subterfugios.

En las playas se  ven machos bigotudos con unos bikinis  diseñados para resaltar lo que contienen.
               
Las mujeres más hermosas del mundo (ganan todos los concursos de belleza), caminan por la calle buscando guerra, al son de una música secreta que llevan en las caderas.

En la primera mitad de los 80 no se podía ver ninguna película, excepto las de Walt Disney, sin que aparecieran por lo menos dos criaturas copulando. Hasta en los documentales científicos había amebas o pingüinos que lo hacían.
          
Fui con mi madre a ver 'El Imperio de los Sentidos' y no se inmutó.

Mi padrastro les prestaba  sus famosos libros eróticos a los nietos,  porque resultaban de una ingenuidad conmovedora  comparados con cualquier revista que podían  comprar en los kioscos.
               
Había que estudiar mucho para salir airosa de las preguntas de los hijos (mamá ¿qué es pedofilia?) y fingir naturalidad cuando las criaturas inflaban condones y los colgaban como globos en las fiestas de cumpleaños.
               
Ordenando el closet de mi hijo adolescente encontré un libro forrado en papel marrón y con mi larga experiencia adiviné el contenido antes de abrirlo. 

No me equivoqué, era  uno de esos modernos manuales que se  cambian en el colegio por estampas de  futbolistas.

Al ver a dos amantes  frotándose con mousse de salmón me di  cuenta de todo lo que me había perdido  en la vida. ¡Tantos años cocinando y  desconocía los múltiples usos del salmón! ¿En  que habíamos estado mi marido y yo  durante todo ese tiempo? Ni siquiera teníamos  un espejo en el techo del dormitorio.
               
Decidimos ponernos al día, pero después de algunas contorsiones muy peligrosas -como comprobamos más tarde en las radiografías de columna- amanecimos echándonos linimento en las articulaciones, en vez de mousse en el punto G.
               
Cuando mi hija Paula terminó el colegio entró a estudiar Psicología con especialización en sexualidad humana. Le advertí que era una imprudencia, que su vocación no sería bien comprendida, no estábamos en Suecia.
               
Pero ella insistió. Paula tenia un novio siciliano cuyos planes eran casarse por la iglesia y engendrar muchos hijos, una vez que ella aprendiera a cocinar pasta.
               
Físicamente mi hija engañaba a cualquiera, parecía una virgen de Murillo, grácil, dulce, de pelo largo y ojos lánguidos, nadie imaginaría que era experta en esas cosas.

En medio del Seminario  de Sexualidad yo hice un viaje a  Holanda y ella me llamó por teléfono  para pedirme que le trajera cierto material  de estudio. Tuve que ir con una lista  en la mano a una tienda en Ámsterdam  y comprar unos artefactos de goma rosada  en forma de plátanos.
               
Eso no fue lo más bochornoso. Lo peor fue cuando en la aduana de Caracas me abrieron la maleta y tuve que explicar que no eran para mí, sino para mi hija.

Paula empezó a circular por todas partes con una maleta de juguetes pornográficos y el siciliano perdió la paciencia. Su argumento me pareció razonable: no estaba dispuesto a soportar que su novia anduviera midiéndole los orgasmos a otras personas.
               
Mientras duraron los cursos, en casa vimos videos con todas las combinaciones posibles: mujeres con burros, parapléjicos con sordomudas, tres chinas y un anciano, etc.

Venían a tomar el  té transexuales, lesbianas, necrofílicos, onanistas,   y mientras la virgen de Murillo ofrecía  pastelitos, yo aprendía cómo  los cirujanos  convierten a un hombre en mujer mediante  un trozo de tripa.

La verdad es que  pasé años preparándome para cuando nacieran  mis nietos. Compré botas con tacones  de estilete, látigos de siete puntas,  muñecas infladas con orificios practicables  y bálsamos afrodisíacos, aprendí de memoria  las posiciones sagradas del erotismo hindú  y cuando empezaba a entrenar al perro  para fotos artísticas, apareció el Sida  y la liberación sexual se fue al  diablo.
               
En menos de un año todo cambió. Mi hijo Nicolás ya se cortó los mechones verdes que coronaban su cabeza, se quitó sus catorce alfileres de las orejas y decidió que era más sano vivir en pareja monogámica. Paula abandonó la sexología, porque parece que ya no era rentable, y en cambio se propuso hacer una maestría en educación cognoscitiva y aprender a cocinar pasta con la esperanza de encontrar otro novio. 


Lo encontró, se casaron y luego vino la muerte y se la llevó, pero esa es otra historia.
               
Yo compré ositos de peluche para los futuros nietos, me comí­ la mousse de salmón y ahora cuido mis flores y mis abejas.

Isabel Allende

--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

jueves, 23 de septiembre de 2010

El Zorro inválido

Una vez un hombre vio a un zorro inválido y se preguntó cómo haría para estar tan bien alimentado. Decidió pues, seguirlo y descubrió que se había instalado en un lugar donde solía ir un gran león a devorar a sus presas. Cuando el león terminaba de comer, se alejaba y entonces el zorro iba y se alimentaba a placer.
El hombre se dijo:
-Yo también quiero que el destino me ofrezca de igual manera.
Y se marchó a un pueblo y se sentó en una calle cualquiera a esperar. Pasó el tiempo y no sucedió nada, excepto que cada vez estaba más hambriento y débil. Entonces, en su debido momento, escuchó una voz interior que le dijo:
-¿Porqué quieres ser como un zorro que busca la manera de beneficiarse de otros?, ¿por qué no ser como un león para que otros se beneficien de ti?


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

miércoles, 22 de septiembre de 2010

El viejo samurai.

Había una vez en el antiguo Japón, un viejo samurai , ya retirado que se dedicaba a enseñar el arte de la meditación a sus jóvenes alumnos. A pesar de su avanzada edad, corría la leyenda que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario.
Cierto día apareció por allí un guerrero con fama de ser el mejor en su género. Era conocido por su total falta de escrúpulos y por ser un especialista en la técnica de la provocación. Este guerrero esperaba que su adversario hiciera el primer movimiento y después con una inteligencia privilegiada para captar los errores del contrario atacaba con una velocidad fulminante. Nunca había perdido un combate.
Sabiendo de la fama del viejo samurai, estaba allí para derrotarlo y así aumentar su fama de invencible. El viejo aceptó el reto y se vieron en la plaza pública con todos los alumnos y gentes del lugar. El joven empezó a insultar al viejo maestro. Le escupió, tiró piedras en su dirección, le ofendió con todo tipo de desprecios a él, sus familiares y antepasados. Durante varias horas hizo todo para provocarlo, pero el viejo maestro permaneció impasible. Al final de la tarde, exhausto y humillado, el joven guerrero se retiró.
Los discípulos corrieron hacia su maestro y le preguntaron cómo había soportado tanta indignidad de manera cobarde sin sacar su espada, asumiendo el riesgo de ser vencido.
-Si alguien te hace un regalo y tu no lo aceptas, ¿a quién pertenece ese regalo? -preguntó el samurai.
-A quién intentó entregarlo -respondió un discípulo.
-Pues lo mismo vale para la rabia, la ira, los insultos y la envidia -dijo el maestro-, cuando no son aceptados continúan perteneciendo a quien los cargaba consigo.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

martes, 21 de septiembre de 2010

Las estrellas de mar



Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida. Una mañana mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar. El hombre le preguntó al joven qué estaba haciendo. Éste le contestó:
-Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán.
Dijo entonces el escritor:
-Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas.
El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó:
-Para ésta sí tiene sentido.
El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas.

--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

lunes, 20 de septiembre de 2010

El zorro y su sombra

Un zorro miró su sombra al amanecer y se dijo:


-Hoy me comeré un camello, -y pasó toda la mañana buscando camellos. Para el mediodía volvió a mirar su sombra y se dijo:


-Creo que me comeré un ratón.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

domingo, 19 de septiembre de 2010

Ser diferente

origen. vidaok.com



El mundo es un gran teatro, todos somos los actores en él. Algunos son los protagonistas principales y otros los actores secundarios. Sin embargo, la obra en el teatro de nuestra vida va cambiando de teatros, escenarios y de roles.
Aquellos que piensan de la misma manera siempre, tal vez nunca cambien de escenarios, no quieren ser diferentes, pero tampoco serán exitosos. Tu modo de ser, puede ser exitoso… hasta que deja de serlo.
Es algo así como en el juego de poker, puedes tener varias o muchas buenas manos, hasta que el resto de jugadores aprende cual es tu estilo de juego y hará que comiences a perder.
En la vida es exactamente igual, por ello, en este post te aconsejaremos de como actuar, en muchos aspectos de tu vida. El como ser y ver diferente, puede hacer la diferencia entre tu buen o mal futuro.Tampoco por buscar la diferencia debes ser estrafalario o pretender llamar la atención de manera extravagante o desaliñado. Todo debe ser dentro de una forma de ser equilibrada, con sus peculiaridades que te darán personalidad, quizás imprevisibles para los demás, pero dentro de una coherencia.
El ver diferente, el tener mejor panorama de los hechos de la vida, es una ventaja indispensable para obtener los mejores roles en el teatro de tu vida. Tanto en la forma como ves la vida espiritualmente como materialmente de saber como negociar.
Los ganadores de los Premios Oscar no siempre son los protagonistas principales, existen también Oscares para los papeles secundarios, para la música, dirección, fotografía, montaje, efectos visuales, vestuario, maquillaje y un largo etc.
Cómo ser diferente
En el teatro de la vida tu puedes ser el mejor en el lugar que te encuentres. Tan solo consiste en saber ver o pensar diferente, de manera coherente, creativa, inteligente, sabia y saber pasar a la acción.
Una idea maravillosa sin ejecutarla vale un centavo. Si la realizas puede valer millones. Puedes tener oro en las manos, pero si no sabes como negociar, el poder del oro desaparecerá.


El cómo ser diferente será sin duda lo que te lleve a destacar sobre tu grupo, ciudad o país. Para ello, basta con pequeñas cosas. Las personas prósperas no son muy diferentes a todos, son solo pequeñas diferencias.
Descubrir y adoptar como forma de vida estas pequeñas diferencias es lo que te conducirán a formar parte de la élite de las personas que disfrutan del éxito, la prosperidad y la armonía.
Puede ser la ropa que utilizas, la forma de peinarte, el modo de ver de las cosas. Los amigos que escogas: si, los debes escoger. Puede ser también la forma y que estas comiendo, hasta la forma de hablar, moverte, tu voz y pequeños detalles que puedes mejorar.
Una vez que sepas cuales cosas tienes a tu favor y cuales en contra, el como actuar para ser diferente, te llevará al éxito. Analízate en este preciso instante, cuales son tus virtudes, que es lo que mejor haces, que te gusta más, todo ello, hazlo más a menudo y perfecciónalo.
Luego, analiza todos tus defectos o en que puedes mejorar, que cosas tienes en contra. Nadie mejor que tu para saber tus defectos, aunque si tienes alguna persona a tu lado con crítica constructiva te puede ayudar.
De lo que se trata es de potenciar o aumentarlo que mejor haces y te gusta y disminuir lo que peor haces aunque te guste.
Vacaciones diferentes
Ser diferente hasta en las vacaciones. Muchos se van de vacaciones tan solo a seguir el tours pre estableido. Tu puedes hacer algo diferente y mimetizarte mucho más con los lugares que visites.
Pero, las vacaciones diferentes, no solo son para conocer lugares lejanos y comer comidas exóticas. Recuerdo cuando estaba en la India en el Monasterio de Dalai Lama y tuve un anfitrión muy simpático que había escuchado de las bondades de la comida peruana.
Hicieron que les preparara algunos platos típicos de Perú, con lo que me convertí en dueño de casa y los hindúes en turistas.
Las vacaciones deben ser diferentes y fomentar la distracción, el cambiar de óptica, salir de la rutina y despejarse la mente. Como cuando el perro se sacude luego de bañarlo.
No se trata de ir al mejor mar del Caribe y tomar el Sol todo el día, sino también es el cambio de aire, conocer costumbres, ver nuevos paisajes, aprender algo nuevo como bucear, conocer la historia, las costumbres y mimetizarse con su gente.
Las vacaciones diferentes es como renacer y las puedes hacer cada fin de semana en los pueblos cercanos a tu ciudad.
Es decir, haz de tu vida diferente, en todo momento o etapas. No se puede vivir comiendo la misma comida siempre ni vistiendo la misma ropa. Tampoco sentado en el mismo lugar.
Ya cuando muramos vamos a tener el tiempo suficiente para estar acostados todo el tiempo o estar dentro de una urna si estamos en cenizas. La vida se va muy rápido, tan rápido, como para verla solamente pasar. Debemos ser los protagonistas más entusiastas.
No los actores principales tal vez, los que salgan en la pantalla, pero dependiendo de nuestra forma de ser, detrás de bambalinas o frente a candilejas.
Las bambalinas son las telas que cubren la parte posterior del escenario del teatro y las candilejas son las luces que alumbran el escenario. La palabra candilejas es famosa por la canción.
Ser y ver diferente, con coherencia, atraerá la admiración, respeto y la prosperidad. Hazte diferente, el esfuerzo vale la pena, sobre todo que podrás realmente vivir.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

sábado, 18 de septiembre de 2010

Ser feliz

origen. vidaok.com

¿Qué es la felicidad?, las respuestas, muchas veces que obedecer a criterios de real felicidad, aquella que los sabios de todos los tiempos nos enseñan, se basan más en carencias.
Se piensa que superando las carencias las personas serán felices, pero el hecho es que el ser humano siempre pide más y más.
Dependiendo de la cultura o manipulaciones, hasta morir puede ser sinónimo de felicidad, como el caso de los fundamentalistas religiosos o por fanatismos políticos como los kamikazes.
No existe un concepto unificado de lo que es la felicidad, pero si lo que es la armonía, equilibrio, estabilidad. En las celebraciones como la Navidad, San Valentín, Año Nuevo, Día de la Madre y otros, como que estamos obligados a ser felices, pero ello no debe ser así.
Un equilibrista será feliz sino cae en su acto, no solo feliz, sino que conservará la vida en medio de aplausos. Pero, se juega a la vida en cada acto.
La vida es similar, buscamos el equilibrio, conservarnos sanos y salvos, esperar tener éxito y que alguna vez nos aplaudan, de por si el ser humano busca el reconocimiento. Pero, en la búsqueda de este equilibrio no debemos jugarnos la vida.
Muchos necesitan miles de cosas para ser felices, sin embargo, la mayor necesidad del ser humano es ser necesitado.
Si alguien no te necesita, o le resultas inútil, puede hacerte sentir mal. Pero es un contrasentido de la vida. Uno más bien debe ser feliz cuando ya nadie te necesite, cuando te hayas liberado de tantas cargas de los demás.
Para saber muchos conceptos de como ser feliz, en la columna de la derecha de este blog puedes descargar el libro "Permiso, Quiero Ser Feliz" y poder saber que es la felicidad, como obtenerla y no morir en el intento.
La vida es parte de la felicidad. Debes tener mucha vida para poder compartirla. Nadie puede dar lo que no tiene. Para ser siempre felices debes estar lleno de vida.


Te pregunto: si estuvieras en un barco con tus dos padres de edad avanzada y además con dos hijos pequeños. Si en este preciso instante ocurre una emergencia en el barco y te dan los 5 salvavidas para que se preparen a abordar los botes de emergencia.
¿A quién o quiénes pones en primer lugar los salvavidas?. En medio de las sirenas, los gritos y la desesperación como si fuera el hundimiento del Titanic.
¿A quiénes les pones los salvavidas primero?: ¿A los niños, a tus ancianos padres o a ti mismo (a)?
La mayor parte de las personas mencionan que le ponen los salvavidas primero a los niños.
¿Qué harías tu?, a quién o quienes les pones los salvavidas primero
La respuesta correcta es ti mismo. Ya que si en ese preciso instante cayeran al mar, tu con el salvavidas puesto podrás rescatar a los demás.Tu estando seguro, con el salvavidas puesto, podrás mejorar tus acciones.
Si no tienes el salvavidas podrás salvar hasta a muchas más personas, si no lo tienes puesto, no se salvarán todos, por lo menos la probabilidad será menor.
Igualmente, en el avión, cuando ocurre una descomprensión, lo primero que se aconseja es ponerse las mascarillas uno mismo, luego a los niños.
En la vida es igual, primero debes ser feliz tu, luego salvar a los demás. ¿Cómo serlo?, en el libro encontrarás la respuesta. Es como preguntarte, si tu no tienes vida, a quien darías vida primero.
Si tu no te quieres, no podrás querer a nadie tampoco.
Para ser feliz
No es necesario estar de fiesta en fiesta o de celebración en celebración. La diversión se dice que es el antónimo de aburrimiento, pero ambos acaban pronto.
Lo que te aburre a ti, puede ser la felicidad de los demás. Para ser feliz muchos pagan miles de dólares para ver un partido de futbol, otros para ir al concierto o la ópera.
Muchos se duermen durante los conciertos de música clásica. El como ser feliz pasa por la diversión, por los estímulos, como el licor, la gente, el bullicio, los gustos, el estar acompañados y muchas cosas más.
Pero, para ser siempre felices, debe ser con nosotros mismos. No tenemos que morir en el intento ni arriesgarnos la vida como los kamikazes y los equilibristas.
Los kamikazes fueron una denominación que los norteamericanos le pusieron a los japoneses de las fuerzas especiales de ataque. Kamikaze significa "viento divino" en japonés y el nombre se deriva de un tifón que salvó a los japoneses de un ataque mongol en el siglo XIII.
Los norteamericanos supusieron que así se llamaban los pilotos suicidas, pero en Japón dicho nombre no tiene ninguna relación con sus ejércitos ni aviación.
Para ser feliz, no se necesita ningún nombre, ni compañía, ni diversión, ni ser suicida. Uno es feliz consigo mismo. La felicidad no puede ni debe depender de factores externos a ti mismo.
De allí que la felicidad o ser felices, se consigue en los retiros espirituales, con los Maestros de Luz y Sabiduría. Desde que naces en este planeta todo es sufrimiento y deseo. Mientras más desees, más infeliz serás.
Mientras más tengas, mas desearás. Nadie es feliz con lo que tiene sino con lo que no tiene. Bueno, siempre habrá cosas que no tenemos.
Si tu llegas a ser feliz con lo que tienes, siempre serás feliz. No se trata de ser conformista, sino de aceptar el fluir de la vida. Dar tu mejor esfuerzo, dar todo de ti y si las cosas resultaron buenas, serás feliz, pero si no fueron como quisiste, debes también ser feliz.
Es muy diferente cuando no haz hecho el suficiente esfuerzo ni pusiste la entrega en lo que hiciste. Pero si lo hiciste bien, no tienes porque ser infeliz por los resultados adversos.
Todos podemos ser siempre felices, insistimos que leas el libro "Permiso, Quiero Ser Feliz" en la columna de la derecha del blog.
Se feliz, vive intensamente, lo mereces…


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

viernes, 17 de septiembre de 2010

Tres cuentos breves de autoayuda

Cuentos Breves
Uno de estos cuentos breves se refiere a un religioso fanático que mientras estaba disfrutando de la vista del mar sentado al filo en un muelle, éste cae y comienza a pedir ayuda.
Por su religiosidad comienza a pedir ayuda a Dios diciendo: "Sálvame Dios mio, yo soy tu fiel seguidor y digo tu nombre por todos lados, sálvame".
Un pescador al ver que el hombre cayó al mar, se acercó con su bote e intentó rescatarlo, a lo que el religioso rachazó ya que estaba implorando a Dios y era la primera vez que le pedía algo.
Entonces siguió gritando: "Sálvame Dios mío, nunca te pedí nada, yo confío en tí, salva a tu fiel servidor".
Entonces, otro pescador con su bote se acercó al escuchar los gritos de auxilio y nuevamente el hombre rechazó ser rescatado diciendo que estaba seguro que Dios escucharía su llamado.
Entonces, el hombre religioso, cansado de mantenerse a flote se hundió y murió ahogado.
Al llegar a las puertas del cielo lo recibe San Pedro y le dice que aun no está listo para ingresar al cielo y que debe esperar. Entonces reclamó: Pero como, encima de que yo he sido un fiel seguidor de Dios toda mi vida, además le pedí que me ayude y no lo hizo, ahora no me deja pasar. ¡Exigo entrar!.
A lo que San Pedro le dijo: Mira hijo, Dios te envío dos botes y tu no los aceptaste…


Segundo cuento pequeño
En otro de los cuentos breves estaba un caballero arrodillado pidiendo sacarse el premio de la lotería.
Todos los días iba a la iglesia, además que rezaba en un pequeño altar de su casa e imploraba hasta las lágrimas que se le concediera el milagro del premio de la lotería.
Pasaban los meses y no lo lograba, hasta comenzó a darse penitencias crueles, todo con la firme intención de sacarse el premio mayor que prometía compartir con los pobres al 50%.
Entonces, luego de mucho tiempo se escuchó una voz del cielo que le dijo: Tienes al menos que comprarla.


Tercer Cuento
Otro de los cuentos online que te podemos contar le sucedió a un Rey que deseaba tener una frase que le sirva para todas las ocasiones. Le gustaba saber frases y también cuentos breves o pequeños.
Convocó a los más sabios de todo su reino para le dijeran la mejor frase que le sirviera tanto en el triunfo como en el éxito, tanto en la tristeza como en la alegría y que solo tuviera dos palabras. Al que triunfara con la frase le premiaría con su peso en oro y si no era de su agrado lo degollaría.
Un sabio de su reino se atrevió a darle la frase dentro de un anillo, con la condición que solo lo abriría en caso de extremo peligro.
Sin embargo, el no sabía que sería el protagonista del mismo cuento breve.
Un mal día su reino fue atacado por los enemigos vecinos, con tanta furia que se vio obligado a fugar de su fortaleza hacia campo abierto.
Se fue con un reducido grupo de soldados. Los enemigos al darse cuenta de que el rey fugaba lo persiguieron hasta que quedó al borde de un precipicio y al frente los enemigos.
Entonces, al verse en  medio del peligro abrió el anillo y habia un mensaje que decía: "Todo pasa".
Cuando el enemigo iba a atacar, vinieron refuerzo que obligaron a los enemigos a entrar en batalla, con suerte para el rey ya que sus ejércitos lograron vencer.
Allí comprendió el rey que todo pasa. Todo en un instante es parte del pasado y cuando nos acordamos los peligros se extinguen.
Luego, regresó triunfante a su fortaleza y palacio y cumplió con la promesa premiando al sabio.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

jueves, 16 de septiembre de 2010

La rata y el espejo

Nada es más dificil ni más duro que aceptar lo que somos frente a un espejo

En cierta ocasión, en una madriguera, donde vivían miles y miles de Ratas, que acostumbraban señalar el feo del aspecto de las demás, y fue, que cuando una de esas Ratas salió en busca de comida, más lejos ese día de lo acostumbrado.

Y fue que, en su búsqueda se topó con un Espejo, que alguien había olvidado en lo profundo de un bosque. Curiosa la Rata, miraba su imagen sin precisar a ciencia cierta que pasaba.

Luego de un rato de observación, descubrió que era su propia imagen reflejada en el objeto; esto al principio le desconcertó, puesto que no conocía su aspecto y mucho menos pensar que ella era igual a todas las otras miles de Ratas que vivían con ella en la madriguera.

Pensó, debo creer que ninguna de nosotras precisa entender que ella es igual a todas, como yo antes creía ser, en cuanto a mi aspecto diferente a las demás.

Corrió de regreso a la madriguera, y en alta voz gritaba ¡Oíd, Oíd, Oídme! Todas las miles de Ratas jóvenes y viejas voltearon, y así la Rata del Espejo fue que les dijo:

En mi salida he encontrado un objeto muy extraño, que reflejo mi propia imagen, y una de las Ratas que escuchaban pregunto ¿Y qué de eso?

Descubrí que en mi aspecto soy igual a todas ustedes. Y eso qué, le decian las Ratas: eso ya lo sabíamos, tu eres idéntica a todas las Ratas Feas que miramos por aquí: contestaron muchas.

Pero eso no es todo, dijo la Rata del Espejo, cada una de ustedes , es igual al resto, cuando menos en su aspecto.

A esto las miles de ratas se incomodaron. ¿Cómo, yo igual al resto? ¡No, eso No! Yo no soy tan fea, como las demas, y furiosas arremetían contra la Rata que se había visto en un Espejo. Porqué ninguna de las Ratas creía que en su aspecto fuera idéntica a las demás, puesto que nunca tuvieron la oportunidad de mirarse a sí mismas.

Desde ese día todos rechazaron a la Rata que se miró en un Espejo, le calificaron de mentirosa. Pero, todos nosotros sabemos que nuestra amiga la Rata del Espejo tenía razón.


Pero estamos conscientes que si nos miramos a nosotros mismos, veremos en nosotros, lo que tanto detestamos al ver a los demás.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

La grandeza de dar

Un estudiante universitario salió un día a dar un paseo con un profesor, a quien los alumnos consideraban su amigo debido a su bondad para quienes seguían sus instrucciones.
Mientras caminaban, vieron en el camino un par de zapatos viejos y supusieron que pertenecían a un anciano que trabajaba en el campo de al lado y que estaba por terminar sus labores diarias
Mi querido amigo -le dijo el profesor-, nunca tenemos que divertirnos a
expensas de los pobres.
El alumno dijo al profesor:
Hagámosle una broma; escondamos los zapatos y ocultémonos detrás de
esos arbustos para ver su cara cuando no los encuentre.
Tú eres rico y puedes darle una alegría a este hombre.
Coloca una moneda en cada zapato y luego nos ocultaremos para ver cómo reacciona cuando las encuentre.
Eso hizo y ambos se ocultaron entre los arbustos cercanos. El hombre pobre, terminó sus tareas, y cruzó el terreno en busca de sus zapatos y su abrigo.
Al ponerse el abrigo deslizó el pie en el zapato, pero al sentir algo adentro, se agachó para ver qué era y encontró la moneda.
Pasmado, se preguntó qué podía haber pasado. Miró la moneda, le dio vuelta y la volvió a mirar.
Luego miró a su alrededor, para todos lados, pero no se veía a nadie.

La guardó en el bolsillo y se puso el otro zapato; su sorpresa fue
doble al encontrar la otra moneda.
Sus sentimientos lo sobrecogieron; cayó de rodillas y levantó la vista al cielo pronunciando un ferviente agradecimiento en voz alta, hablando de su esposa enferma y sin ayuda y de sus hijos que no tenían pan y que debido a una mano desconocida no morirían de hambre.
El estudiante quedó profundamente afectado y se le llenaron los ojos de
lágrimas.
Ahora- dijo el profesor- ¿no estás más complacido que si le hubieras
hecho una broma?
El joven respondió:
Usted me ha enseñado una lección que jamás olvidaré.
Ahora entiendo algo que antes no entendía :

--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

martes, 14 de septiembre de 2010

Negocios con mejor calidad o valor agregado.

origen. vidaok.com

En los negocios mayor valor tiene el "como" que el "que". El "que" puede ser una panadería o una cafetería. El pan o el café es el mismo en todo el mundo, pero el "como" o el valor agregado que se le puede poner al hacer el pan, es lo que hace la diferencia del éxito económico.
Si deseas hacer un emprendimiento exitoso busca un "que" afín a ti. Si te gustan los gimnasios, fábricas, comercio u otros emprendimientos, es un primer paso. Luego el "como" debe ser mejorar la calidad o hacer innovaciones que establezcan la diferencia con los demás.
Asimismo, en internet puedes encontrar diversos informes por sectores o zonas de las ciudades más importantes, como sectorizados por tipos de religión, etnias, sectores económicos, que te posibilitarán hacer el "como" mucho más orientado.Por ejemplo, con el mismo ejemplo de la panadería si estas cerca a una zona china podrás hacer dulces chinos, si tu zona es árabe podrás buscar panaderos que sepan hacer panes y dulces árabes.
Otra forma es buscar el contraste o la similitud. En la zona china podrías poner negocios típicos japoneses, ya que la gente relaciona China con Japón y, de la misma forma puedes poner algo típico de la localidad, como restaurantes de comida de tu país en medio de decenas de restaurantes chinos.


La idea es que le des a tu negocio un valor agregado, ya sea porque llame la atención o por que es la zona adecuada o porque el trabajo y la calidad que realices sea notorio. Se entiende que será mejorar la calidad, lo que implicará una preferencia hacia tus emprendimientos.
En tu ciudad deben haber zonas de zapaterías, restaurantes, ferreterías y otras zonas especializadas. Todos venden ya que la zona se encuentra dedicada a ello.
Muchos le tienen miedo a la competencia, pero los clientes acuden para comparar calidades, precios, pero lo más importante es que quieren encontrar algo. No hay nada más molestoso que estar buscando algo que no se encuentra.
Por ello, debes tener en cuenta que otra forma de agregar valor a tu negocio es tener la mayor cantidad de productos. Puede que que el 20% de tus productos no se vendan con velocidad, pero será el motivo de que sea tu valor máximo o atractivo, el simple hecho de tenerlos.
Las personas acuden a un lugar en dónde haya mas surtido de cosas. El tiempo vuela y los clientes quieren aprovecharlo al máximo. Este uno de los secretos del éxito de los supermercados, por lo que cada vez amplian sus líneas de distribución.
Antiguamente no se permitía que existieran dos farmacias en una misma cuadra, ahora no solo es posible, sino que inclusive se colocan dos farmacias de la misma cadena o grupo empresarial. Se ha demostrado que cada una tiene sus clientes y valor agregado diferente.
Agregar valor no significa más caro, sino mejor servicio, stock permanente, trabajo de calidad, sonrisa y amabilidad, con lo que definitivamente la energía del ambiente atraerá mayor cantidad de clientes.
Si tu tienes un negocio, analiza cada factor. Visita a tu competencia. Primero imita, luego iguala, luego supera. No seas una fiel copia, sino que debes encontrar el camino de ser mejor.
Al imitar probablemente no lo hagas bien hasta que lo aprendas y seas igual al mejor. No imites al peor, sino al mejor. Te costará un tiempo igualarlo. Luego debes superarlo, ese es el reto y tu destino.
Siempe utiliza los análisis para mejorar la calidad
Por supuesto, que la implementación de análisis computacionales de los productos, rotación, rendimiento, te permitirán establecer las ofertas que son parte de agregar valor máximo a tu empresa.
No en vano los grandes almacenes hacen remates de temporada o de stocks, esto se debe al análisis de rotación y las finanzas requeridas. No se ven en si los productos, sino el costo beneficio que representan.
Finalmente, debes revisar la cadena organizacional. Cada persona debe estar en el sitio en dónde mejor rendimiento tenga. Todo debe fluir como un río sin obstáculos, ya que de otra manera se saldrá de su cauce.
Puedes ver el negocio por partes separadas y luego unirlas. El resultado final debe ser como las piezas de un rompecabezas que ajustan exactamente.
Busca ser el mejor
Busca en los clientes que te relacionen con lo mejor, busca mejorar la imagen como una marca de mayor valor. Así los tendrás siempre contigo. Los negocios que compiten por precios, tarde o temprano caerán. Los negocios que compiten por mejorar la calidad sobrevivirán.
Son pequeños detalles que establecen la diferencia. Todos tienen los mismos productos, pero los pequeños detalles se vuelven inmensos a la hora de mejorar la calidad en la atención y la forma de cómo ofreces el producto.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

lunes, 13 de septiembre de 2010

USA o Palestina donde nacer

Un hombre le preguntó a un rabino: -¿Por qué Jesús no decidió nacer en Estados Unidos y en el siglo xx? El rabino se encogió de hombros y respondió: -¿En Estados Unidos? Habría sido imposible. En primer lugar, ¿dónde ibas a encontrar una virgen? Y en segundo lugar, ¿dónde ibas a encontrar tres sabios?. Osho.

--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

domingo, 12 de septiembre de 2010

El que predica y no aplica

origen: reflexiones.tv

Hace mucho tiempo un hombre en estado de embriagues conducía su coche a alta velocidad
De repente, perdió el control del carro, se salió del trayecto y se precipitó contra un árbol del lugar
Varias personas, al ver el accidente, corrieron al lugar y ayudaron a incorporarse al conductor.
El conductor no se podía parar de lo ebrio que estaba, y una de las personas que lo ayudaba al verlo en su estado, le dijo :
Pero Señor, es que usted no ha leído la nueva ley que saco el gobierno sobre los efectos perjudiciales del alcohol y las multas que se puede llevar si lo sorprenden manejando en ese estado ??
Y el ebrio conductor, sin dejar de hipar, tartamudeó:

Yo soy el gobernador …
Aquellos que predican , juzgan y no aplican , tarde que temprano terminan siendo avergonzados por sus propios juicios y palabras ….


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

sábado, 11 de septiembre de 2010

El hijo del planeta (Teresa de Calcuta)

Cuando te encuentres sereno y contento
En cualquier lugar del mundo ...,
Cuando todo lugar sea tu país ...,
Cuando no teniendo nada Sientas que lo tienes todo ...,
Cuando en la opulencia luzcas humilde ...,
Cuando puedas devolver el mal por bien
Sin importar a quien ...,
Y veas a tu hermano en cada ser ...,
Cuando apliques que amar
Es solo dar y dar
Sin importar más nada que tan solo dar ...,
Cuando indiferente avances ...,
Entre aquellos que te insulten ...,
Y en el silencio les envíes tu perdón ...,
Cuando nadie pueda herirte Ni por nada has de afligirte ...,
Cuando a quien te odie tu le des amor ...,
Cuando ejerzas la inocencia con conciencia ...,
Cuando busques el saber Así como buscas el pan ...,
Cuando ames todo sin pasión ni posesión ...,
Cuando la realidad se imponga al fin a la ilusión
Cuando sepas aliviar Las penas de aquellos que sufren ...,
Y tus labios digan solo la verdad ...,
Cuando hagas del deber un placer
Y el placer no sea más para ti un deber ...,
Cuando vivas el presente como lo único urgente ...
Cuando la Bondad sea tu voluntad ...,
Cuando el egoísmo ceda al altruismo ...,
Cuando la impureza, ceda a la pureza y la virtud,
Entonces serás un hombre, serás una mujer,
Serás un ser que alcanzó la humanidad ...,
Serás un hijo del planeta ...,
Serás un ser que alcanzó la humanidad.

Madre Teresa de Calcuta


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

jueves, 9 de septiembre de 2010

El esfuerzo de la mariposa

Hace mucho tiempo una pequeña abertura apareció en un capullo; un hombre que pasaba por el lugar se sentó y observó a una pequeña mariposa tratando de salir de aquel capullo, mientras ella se esforzaba para hacer que su cuerpo pasase a través de aquel pequeño agujero.
Después de un rato , el hombre al notar que la mariposa no podía salir de aquel capullo , que la pequeña mariposa hacia su mejor esfuerzo pero nada que podía salir , el hombre tomo la decisión de ayudarla.
El tomó una tijera y abrió el capullo. La mariposa pudo salir fácilmente.
Pero su cuerpo estaba marchito, era pequeño y tenía las alas arrugadas.
El hombre siguió observándola porque esperaba que, en cualquier momento, las alas se abrieran y estirasen para ser capaces de soportar el cuerpo, y que éste se hiciera firme.
pero después de un rato , nada sucedio …

pasaron los días , los meses y la mariposa nunca logro fortalecer sus alas ,
ella nunca fue capaz de volar.
Lo que el hombre, en su gentileza y su voluntad de ayudar no comprendía, era que el capullo apretado y el esfuerzo necesario para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura, era la forma en que Dios hacía que el fluido del cuerpo de la mariposa, fuese a sus alas, de tal modo que ella estaría lista para volar, una vez que se hubiese liberado del capullo.
Algunas veces, el esfuerzo es exactamente lo que necesitamos en nuestra vida.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Ocurrencia de eventos

origen: reflexiones y pensamientos de vida

Todo lo que ocurra una vez, nunca puede ocurrir otra vez. Pero todo lo que ocurre dos veces, de seguro ocurre una tercera vez. Paulo Coelho.

--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

martes, 7 de septiembre de 2010

La Sensibilidad es el Sendero

Toda la existencia está llena de sensibilidad –y el hombre es el producto más elevado de esta existencia. Naturalmente, tu corazón, tu ser, está listo para desbordarse. Has estado escondiéndolo, reprimiéndolo; tus padres y tus profesores te han dicho que seas duro, que seas fuerte, porque es un mundo lleno de retos. Si no puedes luchar y competir, no serás nadie. De esta manera, sólo unas cuantas personas, como poetas, pintores, músicos, escultores, que han dejado de pertenecer al mundo competitivo, que no esperan acumular billones de dólares, son las únicas a las que les queda algún vestigio de sensibilidad.
Incluso a los niños pequeños, particularmente a los varones, desde sus comienzos se les frustra diciéndoles "no debes llorar". Esto es condenatorio. Las mujeres pueden gemir y llorar porque hasta ahora no han sido aceptadas como seres humanos en igualdad. De alguna manera son infrahumanas, y por eso se las acepta –las mujeres son débiles. La sensibilidad ha sido concebida para ser débil.
La sensibilidad es el sendero; la insensibilidad es el obstáculo. Si somos insensibles, no existe entonces ningún camino; estamos bloqueados. No existe un pasadizo desde nuestro más íntimo centro hacia la existencia; no tenemos ventanas. Estamos encapsulados…, cada ser humano vive en una cápsula.
La cápsula es muy sutil y transparente, por eso no la sientes, no la ves, pero con un poquito de consciencia se hace evidente que te rodea por todas partes. Es exactamente igual que si das la mano llevando unos guantes puestos, algo está ocultando tu sensibilidad. Te cubres completamente de ropa y sales al sol; los rayos no pueden penetrar tu piel. Tienes un paraguas que te protege de la lluvia, pero también impide que la lluvia pueda alcanzarte. A veces está bien desprenderse del paraguas y ponerse simplemente bajo la lluvia y sentirla. Desnudo en la playa, desnudo en el bosque, ¡deja sencillamente que el aire, el sol y la lluvia te toquen! Cuanto más sensible te hagas a las cosas, más cuenta te darás de que Dios está presente en todas partes. En igual proporción de sensibilidad que poseas, sentirás la presencia de Dios. Cuanta menos sensibilidad tengas, menos sentirás a Dios; si no tienes sensibilidad, no sentirás a Dios en absoluto.
Según vayas haciéndote más sensible, tu comprensión hacia las personas será como nunca antes lo fue. Solo viendo la cara de un hombre sabrás de él mucho más que él mismo. Simplemente tomando la mano de un hombre sabrás de su energía mucho más de lo que él jamás supo. En ocasiones, al estar con alguien descubrirás que absorbe tu energía y te sientes cansado –solo por estar con esa persona. Y, sin embargo, con otra persona te sientes satisfecho, te sientes más saludable, te sientes mejor.
Una vez que te vuelves sensible hacia el mundo que te rodea, puedes dirigir tu sensibilidad hacia el interior, hacia tu morada interior. Es la misma sensibilidad con que escuchas el canto del ruiseñor, sientes el calor del sol, hueles la fragancia de una flor. Es la misma sensibilidad que ahora tienes que llevar hacia adentro. Con esta misma sensibilidad vas a degustar de ti mismo, olerte, verte, tocarte.
Osho.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.com
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

lunes, 6 de septiembre de 2010

El aburrimiento y sus beneficios.

origen > vidaok.com

El aburrimiento se toma como algo negativo, pero muchas veces es lo que nos hace salir de la monotonía, buscar nuevos proyectos y darnos cuenta que existen otras cosas mejores.
El aburrimiento surge cuando ya no queda nada por hacer o temer. Proviene del latín ab y horrore, es decir sin horror, sin temor. Como cuando antiguamente las personas decepcionadas se enrolaban en la legión extranjera.
Bien llevado trae cambios positivos. Mal llevado trae acciones impulsivas y hasta derivar en la depresión. Sin embargo, la especie humana ha crecido gracias al aburrimiento.Para que Cristobal Colón quisiera lanzarse al océano y llegar hasta América tuvo que existir una decisión libre del miedo, pero también de salir del tedio. Como que en Europa ya estaban aburridos de los caminos hacia las Indias.
El tedio es el aburrimiento en grado extremo. Existen aburrimientos específicos como el hastío que se refiere a las comidas, que significa repugnancia hacia los alimentos.
Algunos estudios sugieren que el aburrimiento es malo para la salud, ya que es lo contrario de la diversión o distracciones. Según un estudio de la University College de Londres, refiere que las personas que se aburren con mayor continuidad viven menos años que aquellos que se divierten.


Estos estudios fueron relacionados con problemas cardiacos en unas 7,000 personas que abarcó el estudio. Pero, se encontraban relacionados con otros factores de riesgo, al no encontrar la forma de salir del aburrimiento exitosamente.
Entonces, el aburrimiento puede ser beneficioso si te permite hacer algo como el descubrimiento de América, pero malo si los presos que hicieron de marinos en esta travesía hubiesen preferido quedarse en las cárceles.
Será beneficioso si logras encontrar algo que vale la pena mucho más allá de los crucigramas y quitarle el tiempo a los amigos. No existe nada mejor que darse cuenta de ello y ponerse metas a mediano y largo plazo.
Para el aburrimiento
El hecho de matar el aburrimiento con pasatiempos, con usar el control remoto de la televisión para ver todos los canales a la vez, chateando, ir de tiendas, visitar amigos, pintar y un largo etc. es positivo, como algo temporal, ya que el ocio es positivo, pero no como forma de vida.
Todos pasamos por momentos en que deseamos "matar el tiempo", pero en realidad el tiempo es el que nos mata y lo que se debe hacer el ganarle al tiempo antes que nos mate.
Muchas cosas se pueden detener, pero no el tiempo.
Una de las cosas más útiles para matar el tiempo es leer un buen libro, que te inspire, que te incentive. De la misma manera buscar posts o artículos en Internet que sean de provecho para ganarle tiempo al tiempo.
Estoy aburrida o aburrido, es una frase común que debe transformarse en investigación, creatividad, salir de la monotonía y ver que nuestra vida tiene una especie de cárcel de la que tenemos que escapar. No en un escape tonto sino debidamente planificado.
Lo que hace el aburrimiento
Lo que hace el aburrimiento es poner en evidencia que nuestra vida no tiene una ruta o camino efectivo que seguir. Que nuestros mapas no se han dibujado y eso debe solucionarse.
Claro, que si es ocasional, no hay que preocuparse, pero no que sea por periodos prolongados ni aprovechándonos de los demás. Lo que hace el aburrimiento es poner un punto de inflexión como algo positivo si lo sabes interpretar.
En las grandes ciudades el hacer nada puede ser considerado sinónimo de estar aburridos. Pero, en la evolución espiritual la contemplación, es justo ello, no hacer nada. El hacer el vacío absoluto lleva al descubrimiento de yo superior.
El yo inferior hace mucho ruido. La mente no solo busca estar ocupada, sino que no deja escuchar la sabiduría y al ser superior que vive dormido dentro de ti. La contemplación y la meditación es lo opuesto al aburrimiento, es darse cuenta del estado o del avance en que te encuentras.
Normalmente se define como lo opuesto al aburrimiento la diversión, pero de lo que se trata es que se pase de estar aburrido a lo útil. La diversión no es necesariamente algo útil. La contemplación si lo es, te lleva a otros mundos y estados de vibración exquisitos de la sabiduría.
La meditación y contemplación es uno de los beneficios que puedes considerar y que se puede hacer desde la niñez y así lograr una civilización mucho más sabia. La niñez y adolescencia vive aburrida.
Inclusive en la adolescencia el aburrimiento puede conducir a falsos escapes como las drogas y el alcoholismo. Los malos amigos surgen de personas "divertidas" que buscan las emociones y la violencia sin sentido.
La idea es que no llegues al hastío, sino ponerle freno y que sea algo que funcione como una alarma, como algo que te despierte y te preguntes a ti mismo, ¿Porqué estoy aburrido?, luego, buscar tu Verdadero Camino.
Un Camino en dónde puedas encontrar el beneficio si sabes interpretarlo debidamente.


--
Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es
http://www.psicologiacerdanyola.es
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com

domingo, 5 de septiembre de 2010

YO PUEDO HACER LA DIFERENCIA

Su nombre era Mrs. Thompson. Mientras estuvo al frente de su clase
de 5o. grado, el primer día de clase lo iniciaba diciendo a los
niños una mentira. Como la mayor parte de los profesores, ella
miraba a sus alumnos y les decía que a todos los quería por igual.
Pero eso no era posible, porque ahí en la primera fila,
desparramado sobre su asiento, estaba un niño llamado Teddy Stoddard.
Mrs. Thompson había observado a Teddy desde el año anterior y había
notado que él no jugaba muy bien con otros niños, su ropa estaba muy
descuidada y constantemente necesitaba darse un buen baño. Teddy
comenzaba a ser un tanto desagradable. Llego el momento en que
Mrs.Thompson disfrutaba al marcar los trabajos de Teddy con un
marcador rojo haciendo una gran "X" y colocando un "cero" muy
llamativo en la parte superior de sus tareas.
En la escuela donde Mrs. Thompson enseñaba, le era requerido revisar
el historial de cada niño, ella dejó el expediente de Teddy para el
final. Cuando revisó su expediente, se llevó una gran sorpresa.
La Profesora de primer grado escribió: "Teddy es un niño muy
brillante con una sonrisa sin igual. Hace su trabajo de una manera
limpia y tiene muy buenos modales... es un placer tenerlo cerca".
Su profesora de segundo grado escribió: "Teddy es un excelente
estudiante, se lleva muy bien con sus compañeros, pero se nota
preocupado porque su madre tiene una enfermedad incurable y el
ambiente en su casa debe ser muy difícil".
La profesora de tercer grado escribió: "Su madre ha muerto, ha sido
muy duro para él. Trata de hacer su mejor esfuerzo, pero su padre no
muestra mucho interés y el ambiente en su casa le afectará pronto si
no se toman ciertas medidas".
Su profesora de cuarto grado escribió: "Teddy se encuentra atrasado
con respecto a sus compañeros y no muestra mucho interés en la
escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones duerme en clase".
Ahora Mrs. Thompson se había dado cuenta del problema y estaba
apenada con ella misma. Comenzó a sentirse peor cuando sus alumnos
le llevaron sus regalos de Navidad, envueltos con preciosos moños y
papel brillante, excepto Teddy. Su regalo estaba mal envuelto con
un papel amarillento que él había tomado de una bolsa de papel. A
Mrs. Thompson le dio pánico abrir ese regalo en medio de los otros
presentes.
Algunos niños comenzaron a reir cuando ella encontró un viejo
brazalete y un frasco de perfume con sólo un cuarto de su contenido.
Ella detuvo las burlas de los niños al exclamar lo precioso que era
el brazalete mientras se lo probaba y se colocaba un poco del
perfume en su muñeca. Teddy Stoddard se quedó ese día al final de la
clase el tiempo suficiente para decir: "Mrs. Thompson, el día de hoy
usted huele como solía oler mi mamá". Después de que el niño se fue
ella lloró por lo menos una hora.
Desde ese día, ella dejó de enseñarles a los niños aritmética, a
leer y a escribir. En lugar de eso, comenzó a "educar" a los niños.
Mrs. Thompson puso atención especial en Teddy. Conforme comenzó a
trabajar con él, su cerebro comenzó a revivir. Mientras más lo
apoyaba, el respondía más rápido. Para el final del ciclo escolar,
Teddy se había convertido en uno de los niños más aplicados de la
clase y a pesar de su mentira de que quería a todos sus alumnos por
igual, Teddy se convirtió en uno de los consentidos de la maestra.
Un año después, ella encontró una nota debajo de su puerta, era de
Teddy, diciéndole que ella había sido la mejor maestra que había
tenido en toda su vida.
Seis años después por las mismas fechas, recibió otra nota de Teddy,
ahora escribía diciéndole que había terminado la preparatoria siendo
el tercero de su clase y ella seguía siendo la mejor maestra que
había tenido en toda su vida.
Cuatro años después, recibió otra carta que decía que a pesar de que
en ocasiones las cosas fueron muy duras, se mantuvo en la escuela y
pronto se graduaría con los más altos honores. Él le reiteró a
Mrs.Thompson que seguía siendo la mejor maestra que había tenido en
toda su vida y su favorita.
Cuatro años después recibió otra carta. En esta ocasión le explicaba
que después de que concluyó su carrera, decidió viajar un poco. La
carta le explicaba que ella seguía siendo la mejor maestra que había
tenido y su favorita, pero ahora su nombre se había alargado un
poco, la carta estaba firmada por Theodore F. Stoddard, MD.
La historia no termina aquí, existe una carta más que leer, Teddy
ahora decía que había conocido a una chica con la cual iba a
casarse. Explicaba que su padre había muerto hacía un par de años y
le preguntaba a Mrs. Thompson si le gustaría ocupar en su boda el
lugar que usualmente es reservado para la madre del novio. Por
supuesto, Mrs. Thompson aceptó y adivinen...
Ella llegó usando el viejo brazalete y se aseguró de usar el perfume
que Teddy recordaba que usó su madre la última Navidad que pasaron
juntos. Se dieron un gran abrazo y el Dr. Stoddard le susurró al
oído, "Gracias Mrs.Thompson ¡por creer en mí! Muchas gracias por
hacerme sentir importante y mostrarme que yo... ¡puedo hacer la
diferencia!".
Mrs. Thompson con lágrimas en los ojos, tomó aire y dijo, "Teddy, te
equivocas, tú fuiste el que me enseñó a mí que yo puedo hacer la
diferencia. No sabía cómo educar hasta que te conocí"

Jaume Guinot
Gabinete de Psicologia - Colegiado 17674
Web:
http://www.psicologiagranollers.es/
http://www.psicologiacerdanyola.es/
Blog:
http://psicologiagranollers.blogger.com/