martes, 28 de junio de 2011

Cronopizzas

de Cien Palabras de Jordi Cebrián
Había descubierto el secreto para viajar atrás en el tiempo, así que
montó un negocio de pizzas a domicilio que hacía llegar la comida a
casa un segundo después de haber hecho el pedido. A veces el motorista
temporal se aceleraba demasiado y llegaba a casa con las pizzas
segundos antes de la llamada. Si superado el desconcierto el cliente
usaba el teléfono para hacer el encargo que ya tenía, se salvaba la
situación, pero si echaba al repartidor diciendo que no había pedido
nada, las distorsiones temporales hacían que en todo el barrio,
durante un rato, antes fuera después.
Jaume Guinot
Ciudadano del mundo

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