viernes, 17 de junio de 2011

Método científico

de Cien Palabras de Jordi Cebrián
Mis padres no tomaban muy en serio mis aficiones científicas, y
pensaban que yo experimentaba con animales para hacerles daño,
disfrutando con ello. No reconocían mi método, ni valoraban los
avances que realizaba. Cuando empecé a usar corrientes dejaron de
bajar al sótano, pues no soportaban el olor. Yo anotaba en mis
cuadernos cada progreso en mi búsqueda de un sistema para hacer
revivir sus cuerpos inertes o regenerar sus mutilaciones. Pero las
pruebas fracasaban siempre, hasta que descubrí el motivo: los animales
no tienen alma, y eso les impide renacer. Feliz, llamé a mis padres
para contarles mis conclusiones.
Jaume Guinot
Ciudadano del mundo

No hay comentarios:

Publicar un comentario