sábado, 9 de julio de 2011

Demonios en paro

de Cien Palabras de Jordi Cebrián
Desde que el Papa declaró que el Infierno era sólo una metáfora, los
demonios se quedaron sin trabajo entre calderas y tridentes. Pero como
los diablos otra cosa tendrán, pero tontos no son, acabaron todos bien
colocados, buscándose la vida en otras ocupaciones. A los que les iba
la acción y el ejercicio físico se mezclaban entre los ladrones, o los
soldados, o los asesinos a sueldo. Otros preferían jugar con las
palabras para convertirlas en venenos, y se hacían locutores de radio,
o se dedicaban a la política, o estafaban viejecitas, o se hacían
pasar por curas o profetas.
Jaume Guinot
Ciudadano del mundo

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