jueves, 11 de agosto de 2011

Acción Correcta, Salud Perfecta

Deepak Chopra nos dice que para tener una salud perfecta y lograr la
plena realización, es necesario aprender a tener conciencia de la
acción naturalmente correcta; y para saber cuál es hay que guiarse por
los resultados.
Sin embargo, llevarnos solamente por los resultados no es suficiente
para darnos cuenta si una acción fue correcta o incorrecta, porque la
vida no es tan simple, al contrario, es demasiado compleja y nos
provocaría mucho estrés estar juzgando cada una de nuestras múltiples
acciones.
Se necesita además cultivar desde muy temprano la práctica de la
acción correcta y adquirir la habilidad, como sucede con cualquier
otra práctica.
Todo lo que nos sale bien corresponde a una habilidad que hemos
desarrollado con la práctica. No se trata solamente de una respuesta
psicológica sino que es también una conexión psicofísica, como tocar
el piano, jugar al tennis, etc.
Por esta razón es necesario desarrollar la habilidad de la acción
correcta y de esa forma la naturaleza, de modo automático, orientará
el funcionamiento psicofísico hacia la salud perfecta.
Naturalmente estamos dando forma a nuestra realidad por medio de la
inteligencia, para que nuestra vida evolucione y mejore. Esta es la
mejor manera de lograr la acción naturalmente correcta, porque exige
estar consciente la mayor parte del tiempo, o sea en un estado
superior de conciencia.
La inteligencia crea la realidad y comienza a funcionar a nivel del
yo, que es el nivel más general de la inteligencia.
La inteligencia es perfecta porque es capaz de mantener el orden en el
universo, por lo tanto lo único que hay que mejorar es la conexión
psicofisiológica del yo; y una vez que se haya establecido ese
contacto hay que dejar que la inteligencia haga el resto.
Lo mismo pasa con la trascendencia, conecta la conciencia hacia el yo,
permitiendo que se conozca, y el resto lo hace la naturaleza; porque
es el autoconocimiento el que nos da el poder sobre ella.
El proceso de trascendencia es el estado en que el cuerpo descansa y
la mente está atenta. Es un estado de conciencia diferente.
Durante la meditación, el sistema nervioso central funciona de un modo
distinto al que opera estando despierto, soñando o durmiendo. La
respiración se hace más suave, las ondas cerebrales registran una
coherencia total, típico de la trascendencia; y los niveles de bióxido
de carbono en sangre señalan un patrón diferente, o sea que el yo está
más allá del dormir, del soñar y del despertar.
Más allá no significa más lejos, al contrario, nos acerca más al yo,
que ha abandonado los pensamientos inútiles y las reacciones al
estrés, sin dejar la personalidad atrás.
El yo, de pronto, cambia y se da cuenta que es capaz de ser dueño de
una inteligencia infinita.
El talento, por ejemplo, es la máxima expresión de inteligencia
infinita de la individualidad.
Trascender los pensamientos es una cuestión mecánica y se puede lograr
con relativa facilidad a través de la meditación.
Cada nivel de pensamiento tiene su correspondiente conexión
psicofisiológica y cuando meditamos pasamos a otro nivel, que
físicamente es una nueva proyección psicofisiológica, o sea el estado
óptimo de funcionamiento mente-cuerpo, que es la tendencia natural que
tiene el flujo de la inteligencia.
Fuente: "Cómo crear salud", Más allá de la prevención y hacia la
perfección, Deepak Chopra, Editorial Grijalbo, 1990
Jaume Guinot
Ciudadano del Mundo

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