miércoles, 14 de septiembre de 2011

Diseños tribales

de Cien Palabras de Jordi Cebrián
Mi hija me mostró un laberíntico diseño que una amiga le había
dibujado en la libreta. "¿Parece hipnótico, verdad?", me preguntó con
voz extraña. En efecto, el dibujo era un dédalo de tinta que seducía y
mareaba. En mi caso, además, acababan de sacarme una muela y estaba
aun medio anestesiado. Conseguí apartar la vista, balbuceé algo, y fui
a tumbarme en la cama, donde quedé dormido. Soñé con cárceles
circulares, con tatuajes de fuego, con pasillos recursivos. Me
desperté con un rotulador en la mano, al lado de mi hija, dibujando
ambos en la pared, compulsivamente, aquellas espirales inacabables.

Jaume Guinot
Ciudadano del mundo

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