lunes, 26 de diciembre de 2011

Al otro lado del espejo

Un hombre que tenía un grave problema de miopía se consideraba un
experto en evaluación de arte.
Un día visitó un museo con algunos amigos. Se le olvidaron los lentes
en su casa y no podía ver los cuadros con claridad, pero eso no lo
detuvo de ventilar sus fuertes opiniones.
Tan pronto entraron a la galería, comenzó a criticar las diferentes
pinturas, all detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo
entero, empezó a criticarlo.
Con aire de superioridad dijo: "El marco es completamente inadecuado
para el cuadro.
El hombre está vestido en una forma muy ordinaria y andrajosa. En
realidad, el artista cometió un error imperdonable al seleccionar un
sujeto tan vulgar y sucio para su retrato. Es una falta de respeto".
El hombre siguió su parloteo sin parar hasta que su esposa logró
llegar hasta él entre la multitud y lo apartó discretamente para
decirle en voz baja: "Querido, – estás mirando un espejo!!!".
Muchas veces nuestras propias faltas, las cuales tardamos en reconocer
y admitir, parecen muy grandes cuando las vemos en los demás. Debemos
mirarnos en el espejo más a menudo, observar bien para detectarlas, y
tener el valor moral de corregirlas; es más fácil de negarlas que
reconocerlas. Por eso es necesario hacer a un lado el orgullo pues
solo con humildad podremos ver nuestros defectos y corregirlos.
El que encubre sus faltas no prosperará, más el que las admite con
humildad alcanzará misericordia y crecerá como persona.
Fuente : Internet
Jaume Guinot
Ciudadano del Mundo

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